Las ciudades pueden acelerar e impulsar la transición verde, y fomentar el bienestar y la prosperidad en el proceso, mediante la adopción de vehículos de cero emisiones.
Pero la fragmentación de la gobernanza dificulta la aplicación de planes para lograr un transporte neutro en carbono de aquí a 2040.
Al reforzar la innovación y la competencia, Europa puede impulsar una recuperación económica verde y demostrar que es posible contar con un sistema de transporte sostenible.
Según la Comisión Europea, las ciudades ocupan apenas el 3 % de la superficie terrestre, pero generan alrededor del 72 % de todas las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Los automóviles, los autobuses y todas las formas de transporte no solo contribuyen considerablemente a estas emisiones de carbono, sino que también tienen un gran impacto en la calidad del aire, la contaminación acústica y el bienestar de las personas que viven y trabajan en estos centros urbanos.
Se estima que, aunque el 55 % de la población mundial vive en ciudades, una proporción ya muy elevada, la población urbana mundial se duplicará de aquí a 2050, y casi el 85 % de los europeos vivirá en ciudades. Por eso, es fundamental que hagamos que las ciudades sean lo más seguras, saludables y libres de contaminación posible para preservar el bienestar de las generaciones futuras. La electromovilidad, impulsada tanto por baterías como por pilas de combustible, junto con la automatización, es una parte esencial de la solución.
Eliminar las barreras al transporte sostenible
Dos de los sectores más afectados por las obligaciones de reducción de emisiones son el transporte y la fabricación; ambos necesitarán políticas específicas para acelerar su transición hacia productos más ecológicos. Aunque los fabricantes europeos de camiones se están adaptando rápidamente para llevar adelante esta transición, la UE debe apoyar su capacidad para desplegar esas soluciones en todo el continente y el mundo.
La tecnología está en camino. De hecho, competidores líderes del sector están trabajando juntos por primera vez para acelerar el desarrollo de soluciones de transporte más sostenibles. Así lo demuestra la empresa conjunta cellcentric entre Volvo Group y Daimler Trucks para acelerar el desarrollo de la tecnología de pilas de combustible de hidrógeno, así como la colaboración entre Volvo Group, Daimler Trucks y The Traton Group para crear una red de carga de alto rendimiento en toda Europa para camiones pesados eléctricos de larga distancia y autocares, cuya puesta en marcha está prevista para los próximos meses.
Lo que realmente necesitamos ahora es que los responsables políticos demuestren la misma capacidad de colaboración para armonizar la aplicación de zonas de cero emisiones en todo el mercado único. Esto creará una demanda sólida y significativa de vehículos y máquinas de cero emisiones, una base muy importante tanto para los fabricantes de vehículos como para los proveedores de infraestructura.
Un enfoque armonizado de mercado único para las zonas urbanas de cero emisiones impulsaría la innovación y la competitividad, y convertiría varios desafíos ambientales concretos en un verdadero pacto verde.
Martin Lundstedt.
La fragmentación de la gobernanza que tenemos actualmente dificulta la aplicación del transporte sostenible necesario para combatir el cambio climático. Un enfoque armonizado de mercado único para las zonas urbanas de cero emisiones impulsaría la innovación y la competitividad, y convertiría varios desafíos ambientales concretos en un verdadero pacto verde. Entre estos diversos desafíos están cómo acelerar la aplicación entre ciudades y regiones sin reglamentos adicionales, cómo crear una demanda sólida y significativa de vehículos de cero emisiones para acelerar la reducción de costes y cómo garantizar el bienestar de la ciudadanía junto con una sociedad neutra en carbono.
Regular las zonas de cero emisiones en las ciudades
Actualmente, un camión o autobús al que se permite el acceso a una zona urbana podría no tener el mismo tipo de acceso en otra ciudad de un Estado miembro vecino. Tomemos como ejemplo a dos países vecinos de Escandinavia: Dinamarca y Suecia.
Copenhague, en Dinamarca, establece un límite de emisiones para el transporte correspondiente a Euro V, mientras que Malmö, en Suecia, aplica Euro VI. Estas dos ciudades tienen una larga historia de cooperación y están a menos de 8 km por carretera, pero se enfrentan a dos normativas muy distintas.
Dado que Euro VI es la norma de emisiones más reciente de Europa y que desde 2014 es un requisito para la venta de vehículos en toda la UE, sería natural armonizarla y aplicar Euro VI en todas las ciudades europeas. Por ahora, la buena noticia es que Copenhague por fin se alineará con Malmö y adoptará Euro VI a partir de 2022, pero se necesita una armonización de este tipo a una escala mucho más amplia en toda Europa.
¿Cómo está ayudando el Foro Económico Mundial a ampliar la electrificación de los vehículos?
Al adoptar únicamente vehículos y máquinas de cero emisiones, las ciudades pueden acelerar e impulsar eficazmente la transición verde. Junto con mis colegas de la Mesa Redonda Europea (ERT) para la Industria —creada para abogar por una economía europea más competitiva—, hago un llamamiento personal a los responsables políticos nacionales y locales de toda la UE para que acuerden y apliquen conjuntamente planes firmes que regulen las zonas urbanas como zonas de cero emisiones. Esta es una de las mejores maneras de impulsar el Pacto Verde e incentivar la innovación verde en toda la industria del transporte.
La industria europea de camiones comparte el compromiso de liderar para 2050 la transición mundial hacia la neutralidad en carbono del transporte de mercancías por carretera. Dado el largo ciclo de vida operativo de los camiones, esto significa que, para 2040, todos los vehículos comerciales nuevos que se vendan deberán estar libres de combustibles fósiles.
Para lograrlo, la Estrategia de movilidad sostenible e inteligente de la UE fijó el objetivo de «100 ciudades europeas climáticamente neutras para 2030». Y sabemos lo importantes que son no solo los camiones, sino también los autobuses, los automóviles, los equipos de construcción y todas las demás formas de transporte urbano para hacer realidad este objetivo.
Una red de transporte eléctrico más silencioso y libre de emisiones contribuiría a mejorar varios aspectos que afectan al bienestar de la ciudadanía, en particular la contaminación del aire y el ruido. Es un paso importante hacia una Europa climáticamente neutra y un mundo climáticamente neutro.
La UE debe evolucionar para impulsar una recuperación verde
Es fundamental que hagamos que esto funcione. El mercado único ha crecido y evolucionado a medida que cambiaba la economía. Ahora debe volver a cambiar para hacer frente a nuevos desafíos. La UE tiene ante sí la considerable tarea de reconstruir su economía tras la pandemia, recuperar los empleos perdidos y liberar nuevas fuentes de crecimiento. Al hacerlo, debe garantizar que se cumplan las transiciones verde y digital que se han prometido a la ciudadanía europea. Una integración más profunda de los distintos mercados de la UE puede asegurar la posición de liderazgo mundial de Europa en el transporte eficiente y sostenible.
La UE tiene la oportunidad de demostrar que puede ser pionera para otros mercados y colaborar entre regiones para mostrar que la armonización de las normativas y los requisitos de infraestructura a través de los límites municipales permitirá prosperar al transporte sostenible. Es una oportunidad para reforzar la innovación y la competitividad del sector. No dejemos pasar esta oportunidad.

