La ONU afirma que las ciudades inteligentes frente al clima son el futuro: estos 3 proyectos muestran su potencial

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  • Las ciudades se expanden y son responsables de casi tres cuartas partes de las emisiones de GEI, al tiempo que sufren cada vez más los efectos del cambio climático.

  • Hacer que las ciudades sean más resilientes es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y requiere una inversión sostenida.

  • Proyectos en Chile, Abu Dabi y México demuestran que establecer infraestructura «inteligente frente al clima» puede resultar rentable.

Más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, y se prevé que la mayor parte del crecimiento demográfico futuro se produzca en zonas urbanas. Pero la concentración de un gran número de personas y de los ecosistemas construidos en torno a sus vidas también ha sido un factor impulsor del cambio climático.

Las ciudades son responsables del 70 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, según un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Y están muy expuestas a muchos de los efectos del cambio climático que contribuyen a provocar, en particular el estrés térmico, las inundaciones y las emergencias sanitarias. Hacer que las ciudades sean más resilientes, sostenibles, inclusivas y seguras es uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS 11), que requiere una inversión sostenida.

Al volverse más «inteligentes frente al clima», como las llama la ONU, las ciudades pueden hacer frente a la creciente presión del cambio climático que a la vez provocan y sufren. En última instancia, al mejorar la infraestructura urbana de esta manera, las ciudades pueden reforzar su resiliencia, reducir el riesgo climático y aumentar la habitabilidad y la competitividad.

La construcción de ciudades inteligentes frente al clima puede abarcar una amplia gama de medidas, según las necesidades de cada ubicación: desde defensas contra inundaciones y canales de drenaje hasta el transporte electrificado y la creación de espacios verdes para refrescar el entorno urbano.

¿Qué hace el Foro Económico Mundial por el futuro de las ciudades?

El Centro para la Transformación Urbana conecta a líderes urbanos, empresas y gobiernos para comprender los desafíos y las oportunidades que dan forma al futuro de las ciudades.

Mediante el aprendizaje entre pares y la colaboración, el Centro permite a las ciudades intercambiar conocimientos y traducir la comprensión compartida en soluciones urbanas prácticas y resilientes.

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Estos son tres ejemplos de proyectos destacados por el PNUD que ponen de manifiesto el impacto de las medidas de reducción del riesgo climático.

Los autobuses eléctricos ayudan a reducir las emisiones y los costes de explotación en Santiago de Chile.Image: REUTERS/Rodrigo Garrido

Autobuses eléctricos en Santiago de Chile

En los últimos años, la capital chilena, Santiago de Chile, ha adquirido 455 autobuses eléctricos, y prevé elevar esta cifra a casi 800 a finales de 2020. Los autobuses eléctricos no generan emisiones durante su funcionamiento, lo que reduce la contaminación atmosférica y su impacto asociado en la salud humana y la productividad. El aire acondicionado y un viaje más silencioso también son muy valorados por los usuarios del transporte público de Santiago.

El primer «corredor eléctrico» de América Latina opera ahora a lo largo de uno de los principales ejes de transporte de Santiago, según informa la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Solo circulan por él autobuses eléctricos y está formado por paradas que utilizan paneles solares para alimentar el Wi-Fi gratuito, la carga por USB y la iluminación LED, lo que aumenta aún más el atractivo de la red de autobuses eléctricos para los usuarios.

Los autobuses eléctricos también ayudan al gobierno local a reducir los gastos operativos. Su explotación y mantenimiento cuestan un 70 % menos que los de los autobuses diésel, lo que compensa su precio de compra más elevado, que es casi el doble que el de un autobús convencional. Estas enormes reducciones también podrían traducirse en tarifas más bajas, lo que podría animar a más personas a utilizar el transporte público.

Chile tiene objetivos de electrificación tanto para el transporte privado como para el público, y ha realizado un esfuerzo considerable para impulsar la demanda de vehículos eléctricos y de infraestructura de recarga. Su ministro de Transportes ha convocado recientemente una licitación para la adquisición de 2.000 autobuses eléctricos más, y el proyecto se extenderá a otras ciudades de Chile.

Aunque en 2019 se matricularon en China más de nueve de cada diez autobuses eléctricos, Sudamérica es un importante mercado en crecimiento para los autobuses eléctricos, según la AIE. La flota eléctrica de Santiago es la más grande, pero también hay ciudades de Argentina, Brasil, Colombia y Ecuador que operan autobuses eléctricos.

La hidroponía y otras formas de agricultura vertical pueden ofrecer mayores rendimientos y reducir el desperdicio.Image: REUTERS/Muhammad Hamed

Nuevos métodos agrícolas en Abu Dabi

A medida que aumenta el número de habitantes urbanos, alimentarlos será probablemente un desafío cada vez mayor. Para 2050, se prevé que el 80 % de todos los alimentos se consuma en las ciudades. Cuando el espacio es limitado para la agricultura tradicional o el clima dificulta producir alimentos suficientes, la agricultura hidropónica podría ser una solución.

La hidroponía es un proceso agrícola basado en el agua que alimenta a las plantas con agua rica en nutrientes, en lugar de plantarlas en el suelo. Como las raíces no tienen que penetrar en el terreno, las plantas cultivadas hidropónicamente ocupan una superficie menor y pueden apilarse verticalmente.

Al controlar cuidadosamente el entorno y la ingesta de nutrientes de la planta, la agricultura hidropónica no solo puede aumentar el rendimiento por hectárea en un factor de 10, sino que también permite un mejor aprovechamiento de los recursos, reduciendo el desperdicio, el consumo de agua, los plaguicidas y los fertilizantes, en comparación con los métodos agrícolas tradicionales. Al desarrollarse en interiores, están menos expuestos a las plagas y a los fenómenos meteorológicos, y los cultivos pueden producirse cerca del lugar donde se consumirán. Esto puede ahorrar «millas alimentarias» y las emisiones asociadas, según el informe de la ONU.

Abu Dabi destina actualmente 100 millones de dólares a la financiación de una granja vertical de más de 8.200 metros cuadrados, destinada tanto a la investigación y el desarrollo como a la comercialización de cultivos. El objetivo de la Oficina de Inversiones de Abu Dabi, que ha concedido la financiación, es convertir «la arena en tierra de cultivo», impulsar la producción local de alimentos y acelerar el crecimiento de su ecosistema de tecnología agrícola.

En las instalaciones se alojarán cuatro empresas diferentes de agricultura vertical, cuyas iniciativas incluirán el cultivo de tomates en interiores, el desarrollo de un sistema de riego y un centro de I+D.

Iniciativas similares de agricultura vertical se están llevando a cabo en todo el mundo, incluida la vecina Dubái, que recientemente lanzó su primera granja hidropónica dentro de un establecimiento comercial.

Los arrecifes ofrecen una protección natural a las zonas costeras.Image: REUTERS/Lucas Jackson

Asegurar los arrecifes de coral en México

Para cubrir el riesgo climático, las soluciones naturales pueden ser elementos importantes de la infraestructura sostenible de una ciudad.

Los arrecifes de coral son un ejemplo claro, ya que actúan como barreras naturales frente a riesgos como las marejadas y las inundaciones. Pueden absorber tanta energía del oleaje como los muros de contención y los rompeolas, que son menos duraderos.

El informe del PNUD señala que los arrecifes y otras defensas naturales son menos costosos de mantener que las soluciones artificiales y podrían ahorrar hasta 100.000 millones de dólares en casos de catástrofes naturales.

No obstante, según el informe, el 20 % de los arrecifes se ha perdido en todo el mundo y otro 15 % está en peligro, y la financiación para su restauración y mantenimiento es limitada, de modo que este tipo de iniciativas solo se llevan a cabo a pequeña escala.

En México, el PNUD está poniendo en marcha un programa piloto de seguros para proteger y potenciar el arrecife mesoamericano —el segundo más grande del mundo— como defensa natural y como fuente de ingresos para las poblaciones costeras.

Reef2Resilience es similar a un fondo fiduciario al que contribuyen las empresas locales. La función del fondo tiene dos vertientes. Por un lado, invierte en la restauración y el mantenimiento del arrecife, para que pueda ofrecer una mejor protección natural. Por otro, paga un seguro contra catástrofes para que el arrecife y su ecosistema circundante puedan recuperarse rápidamente tras un desastre natural, garantizando así la protección futura y protegiendo los medios de vida de las comunidades costeras.

Se está debatiendo la extensión del proyecto al Caribe y Asia.

Infraestructura inteligente frente al clima como oportunidad de inversión

La infraestructura urbana inteligente frente al clima, ya sea tecnológica o natural, representa una oportunidad de inversión de 30 billones de dólares, que abarca desde las energías renovables hasta el transporte público y desde los vehículos eléctricos hasta los edificios ecológicos, según el informe. Y esto solo en las economías en desarrollo.

Serán necesarios nuevos modelos de financiación, políticas y evaluaciones de riesgos para superar las barreras a la inversión y poner de relieve el valor a largo plazo de la infraestructura inteligente frente al clima para las crecientes poblaciones urbanas.

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