La movilidad es un importante motor de inclusión, según revela una investigación.
Varias ciudades han implantado sistemas de transporte para mejorar el acceso universal de residentes con distintas capacidades.
Un mayor uso de las bicicletas y el transporte público ayuda a aliviar la congestión y reducir las emisiones de los tubos de escape.
Las opciones de transporte asequibles, como los autobuses autónomos, los sistemas de bicicletas compartidas y los viajes compartidos en coche, pueden ayudar a afrontar retos como la contaminación y las carreteras congestionadas.
Para muchas personas, los desplazamientos diarios han pasado a ser cosa del pasado, ya que el teletrabajo, las compras en línea y la interacción social virtual se impusieron a millones de personas como consecuencia de la pandemia de COVID-19. Sin embargo, mantener la accesibilidad de los centros urbanos es un importante motor de inclusión, según una nueva investigación.
Un informe elaborado conjuntamente por el Foro Económico Mundial, Boston Consulting Group y la Universidad de St. Gallen destaca cómo una mayor movilidad ayuda a derribar barreras y fomenta la integración de personas muy diversas.
Entonces, ¿cómo pueden los responsables de formular políticas facilitar los desplazamientos de ida y vuelta a los centros urbanos sin recurrir al coche particular?
Estas son algunas de las formas en que las ciudades están haciendo menos complicados los desplazamientos diarios.
1. Un sistema de reserva en línea para trenes en Pekín, China
Como una de las bulliciosas megaciudades de Asia, la capital de China registra 13.2 mil millones de viajes en transporte público cada año. Con tanta demanda, hacer cola para comprar un billete puede llevar más de 20 minutos, lo que lleva a algunos viajeros a ir en coche en vez de en tren.
Pero hay una solución: una plataforma de reservas en línea que permite acceder rápidamente a los trenes. Según el informe, el sistema podría reducir hasta un 80% el tiempo de espera para comprar billetes y acortar un 40% las colas habituales.
2. Un servicio bajo demanda para las personas con discapacidad en Los Ángeles, California
La ciudad de Los Ángeles es una extensa metrópolis urbana que depende en gran medida del transporte en coche. Las personas con discapacidad de Los Ángeles suelen tener pocas opciones para desplazarse al trabajo, acceder a la atención sanitaria o ir a la escuela.
En agosto de 2021, Hyundai lanzó EnableLA, un nuevo servicio de movilidad universal para ayudar a las personas que afrontan barreras de movilidad. Ha contribuido a ofrecer transporte seguro a las personas con discapacidad, que también quedaron más expuestas a raíz de la COVID-19. El programa piloto utiliza vehículos adaptados accesibles para sillas de ruedas (WAV) equipados con iluminación antimicrobiana sin rayos UV para mejorar la desinfección, y conducidos por personal formado en primeros auxilios. Como señala el informe, los sistemas de movilidad de este tipo contribuyen a impulsar la inclusión en las zonas urbanas.
«En el marco de nuestra visión de una movilidad centrada en las personas, queremos que nuestros servicios sean más accesibles e inclusivos para garantizar mejor el acceso universal para todos y, en última instancia, contribuir a hacer realidad la libertad de movilidad para todos», declaró Youngcho Chi, presidente y director de Innovación de Hyundai Motor Group.
3. Un programa para ir al trabajo en bicicleta en Chicago, Estados Unidos
La Ciudad del Viento ha ampliado su sistema de bicicletas compartidas Divvy a los residentes de bajos ingresos, como parte más reciente de un plan para instalar estaciones de anclaje por todo Chicago. Investigadores de la Universidad de Maryland y Boston College descubrieron que los trabajadores de bajos ingresos eran quienes más dependían del uso del sistema.
Los precios varían, pero la tarifa Divvy for Everyone (D4E) cuesta apenas $0.05 por minuto para un número ilimitado de viajes de hasta 45 minutos. El sistema también tiene una cuota anual de $5. Las incorporaciones más recientes incluyen bicicletas eléctricas de pedaleo asistido capaces de alcanzar unos 30 kilómetros por hora. Están equipadas con motores que ayudan a los ciclistas a subir cuestas y llegar a más barrios de la ciudad.
Para fomentar que se realicen más trayectos en bicicleta, hay planes para construir nuevos carriles bici por toda la ciudad como parte de un programa de infraestructuras municipales de $17 millones.
4. Una aplicación asequible para compartir viajes en Berlín, Alemania
Una aplicación gratuita está detrás de la exitosa puesta en marcha de un sistema de viajes compartidos que opera en el este de Berlín desde 2018.
Los pasajeros reservan viajes mediante la aplicación, que agrupa los recorridos individuales de hasta seis personas que se desplazan en una dirección similar. El servicio, llamado Berlkönig, no ofrece trayectos de puerta a puerta: en su lugar, los pasajeros que han reservado con antelación suben a una minivan en distintos puntos cercanos al lugar de salida y se les lleva a un punto de destino, con pequeños desvíos para adaptarse a los distintos recorridos.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el futuro de las ciudades?
El Centro para la Transformación Urbana conecta a líderes municipales, empresas y gobiernos para comprender los desafíos y las oportunidades que dan forma al futuro urbano.
Mediante el aprendizaje entre pares y la colaboración, el Centro permite a las ciudades intercambiar conocimientos y convertir una comprensión compartida en soluciones urbanas prácticas y resilientes.
Este sistema accesible para personas usuarias de sillas de ruedas ofrece una alternativa asequible a la red de taxis y transporte de rutas fijas existente en la ciudad. Ayuda a los residentes de Berlín a compartir vehículos para desplazarse, lo que reduce la congestión y las emisiones de los tubos de escape.
El informe muestra cómo los sistemas de transporte seguros, accesibles, asequibles y sostenibles como estos contribuyen a impulsar la diversidad y la inclusión. Fomentar una mayor movilidad para las personas mayores, las personas con discapacidad, los hogares de bajos ingresos y otros grupos ayuda a garantizar la igualdad social, impulsar el crecimiento económico y combatir el cambio climático.


