La resiliencia de muchos países africanos se ve amenazada por la concentración de recursos en sus capitales.
Las ciudades secundarias suelen sufrir una brecha de financiación que frena su desarrollo.
Es preciso consultar a los residentes en los planes de urbanización que promuevan el desarrollo sostenible en las ciudades secundarias.
No hay una solución fácil para hacer frente al déficit de infraestructuras en las ciudades de rápido crecimiento de África. La tierra escasea, los costos de los materiales se disparan y, por lo general, es más fácil financiar proyectos en barrios acomodados y de clase media de las capitales, aunque las necesidades más apremiantes se encuentren en los barrios marginales de las llamadas ciudades secundarias.
Las ciudades secundarias pueden resolver los problemas de infraestructura
La migración hacia las ciudades es uno de los desafíos más profundos de África. Hasta ahora, los gobiernos nacionales se han centrado en gran medida en mejorar las infraestructuras de sus capitales. Como consecuencia, las ciudades secundarias siguen padeciendo importantes brechas de financiación que perjudican el crecimiento económico y el nivel de vida en los países en desarrollo. Esto supone una gran oportunidad perdida. La lucha contra la pobreza, la desigualdad y el cambio climático se ganará o perderá cada vez más en las ciudades; por eso, fortalecer las ciudades secundarias es fundamental.
La COVID-19 ha agravado estas distorsiones. Para no limitarse a sobrevivir a la pandemia, sino también crear oportunidades para el futuro, este es el momento de actuar para mejorar las ciudades secundarias. Para mejorar la vida de las personas, ha llegado la hora de que los líderes nacionales y municipales, junto con la sociedad civil, las empresas y los bancos multilaterales, unan fuerzas para crear infraestructuras sostenibles en las ciudades secundarias.
Estas tendencias en la distribución espacial y el desarrollo de las ciudades no son sostenibles. En muchos países africanos, la elevada concentración de la población urbana en una sola región metropolitana de gran tamaño supone un riesgo considerable para las economías nacionales, la estabilidad política y la resiliencia de esos países en caso de desastre.
El tamaño de las ciudades secundarias oscila entre 100.000 y 1.000.000 de habitantes, o más en algunos de los países más poblados; son centros de gobierno subnacional, logística, empleo y servicios. África va camino de tener más de 70 ciudades con más de 1 millón de habitantes. Hace varias décadas, lugares como Durban, en Sudáfrica; Kisumu, en Kenia; o Arua, en Uganda, eran centros administrativos y comerciales de tamaño mediano. Ahora albergan a bastante más de un millón de residentes. Estas ciudades secundarias desempeñan un papel fundamental para sustentar los medios de vida de casi el 80% de la población africana que no vive en las grandes ciudades y regiones metropolitanas.
Hasta ahora, estas ciudades secundarias han desempeñado un papel importante, aunque poco reconocido, en el desarrollo nacional de sus países. Al desviar y absorber a quienes migran de las zonas rurales a las urbanas, alivian la carga sobre las infraestructuras que ya está asfixiando a las grandes capitales. Se necesita una distribución espacial más dispersa y equitativa de las actividades urbanas y económicas en los países africanos para repartir los riesgos que entraña la elevada concentración de la riqueza nacional en una sola ciudad y crear oportunidades para desarrollar el potencial de las economías de las ciudades secundarias y las regiones. Es necesario reconocer y hacer realidad este potencial para que los países africanos crezcan y se desarrollen de manera equitativa y sostenible.

Apoyar el crecimiento de las ciudades secundarias
Es evidente que hace falta aumentar la inversión y el apoyo a las ciudades secundarias para planificar mejor la urbanización. Esto incluye planificar la expansión urbana, gestionar mejor la migración y llevar a cabo una planificación urbana estratégica mediante procesos participativos transparentes e inclusivos que involucren a la ciudadanía, en particular a los grupos marginados.
Cities Alliance lleva más de 20 años impulsando iniciativas de este tipo en África y en todo el mundo. Somos una organización afiliada a las Naciones Unidas que trabaja con gobiernos nacionales y locales para definir estrategias y puntos de referencia con miras a mejorar las infraestructuras y los servicios de las ciudades secundarias. Hasta la fecha, hemos ayudado a 176 ciudades secundarias a elaborar marcos y armonizar prioridades para crear políticas viables de desarrollo urbano sostenible.
La necesidad de un desarrollo sostenible en toda África es evidente. Muchas personas que se muden a las ciudades se instalarán en asentamientos informales, donde a menudo faltan servicios básicos como agua, saneamiento y electricidad. Al mismo tiempo, la urbanización no solo destruye y fragmenta los hábitats, sino que también altera el propio entorno. Hemos observado que en los barrios marginales de todo el continente la recogida de residuos suele ser deficiente, por lo que los niveles de contaminación son elevados. Esto significa que los barrios marginales perjudican a los ecosistemas naturales. Su presencia provoca degradación ambiental y agota recursos naturales como la madera.
Fortalecer las infraestructuras de las ciudades secundarias es la mejor vía para abordar estos desafíos. De hecho, unas infraestructuras eficaces y sostenibles, impulsadas por las comunidades, combaten el cambio climático y, al mismo tiempo, atienden otras necesidades comunitarias que suelen pasarse por alto.
Mejorar la vida urbana comienza por reunir a personas de distintos sectores de la población. Los procesos participativos de Cities Alliance para construir ciudades promueven la idea de que el desarrollo sostenible es un medio para alcanzar una mayor prosperidad, no un fin en sí mismo.
Estos planes son cada vez más importantes para atraer inversiones. Y lo que es crucial, los obstáculos a la inversión en infraestructuras sostenibles están desapareciendo. El sector privado y los bancos multilaterales han aceptado que los planes de infraestructura que cuentan con el respaldo de la comunidad y aumentan la resiliencia suelen traducirse en mejores resultados económicos para todos.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para mejorar el futuro de las ciudades?
El Centro para la Transformación Urbana conecta a líderes urbanos, empresas y gobiernos para comprender los desafíos y las oportunidades que están dando forma al futuro de las ciudades.
Mediante el aprendizaje entre pares y la colaboración, el Centro permite a las ciudades intercambiar conocimientos y convertir una comprensión compartida en soluciones urbanas prácticas y resilientes.
A corto plazo, el desarrollo urbano sostenible puede implicar costos más elevados. Sin embargo, también puede generar ahorros a largo plazo. Los problemas de salud derivados del saneamiento deficiente, la destrucción de hábitats y la pérdida de biodiversidad también conllevan un alto costo económico. Ha llegado el momento de rechazar la idea de que las ciudades deben elegir entre el crecimiento económico y la protección ambiental. Ambos son indispensables.
• Explora más a fondo este tema en la publicación conjunta de Cities Alliance y el Banco Africano de Desarrollo, La dinámica de los sistemas de ciudades secundarias en África: urbanización, migración y desarrollo.

