La construcción sostenible ya no es una tendencia, sino una prioridad urgente en una era marcada por desafíos globales.
El Barómetro de la Construcción Sostenible 2025 es un llamamiento a la acción para las partes interesadas de toda la cadena de valor de la construcción.
Las conclusiones de la encuesta revelan los avances logrados hasta ahora y las importantes brechas que persisten.
En una era marcada por importantes desafíos demográficos, sociales, energéticos y climáticos, la construcción sostenible ya no es una simple tendencia: es una necesidad urgente. Mientras el sector de la construcción afronta la tarea de acelerar su transformación para responder a enormes desafíos, el Barómetro de la Construcción Sostenible 2025, una encuesta mundial publicada por el Observatorio de la Construcción Sostenible de Saint-Gobain, ofrece información clave que exige una acción inmediata en toda la cadena de valor de la construcción.
El Barómetro encuestó a partes interesadas (profesionales, estudiantes, asociaciones, cargos electos locales y representantes gubernamentales) de 27 países y, por primera vez este año, incluyó al público general. Ofrece una imagen reveladora de la situación actual en nuestra búsqueda de un entorno construido más sostenible. Las conclusiones no solo destacan los avances logrados en materia de concienciación, una base esencial para progresar, sino que también revelan las importantes brechas que persisten y plantean un llamamiento urgente a la acción colectiva.
1. Aumentan la concienciación y la urgencia
La concienciación sobre la construcción sostenible aumenta de forma constante. Un 67% de las partes interesadas afirma conocer el concepto, lo que supone un aumento de 6 puntos respecto al año pasado; entre los cargos electos, el incremento alcanza unos notables 32 puntos. La urgencia se hace patente: el 69% de las partes interesadas considera prioritaria la construcción sostenible, al igual que el 60% del público general, y el 95% la considera, al menos, importante. Sin embargo, existen disparidades regionales; por ejemplo, en Estados Unidos, el 34% de la población aún desconoce la construcción sostenible. Para avanzar a escala mundial, debemos garantizar que ninguna región se quede atrás.
2. Amplio consenso y diversas prioridades
El deseo de ampliar los límites de la construcción sostenible está muy extendido: el 87% de las personas encuestadas coincide en que «hay que hacer más» en este ámbito. Sin embargo, ¿quién debería liderar este cambio? Según el Barómetro, los actores privados se consideran quienes están más legitimados para impulsarlo: arquitectosy empresas de ingeniería encabezan la lista (56%), seguidos de las empresas privadas del sector de la construcción (44%).
Sin embargo, las prioridades varían según la región. En Asia-Pacífico, África y Oriente Medio, es primordial adaptar los edificios a los peligros naturales y climáticos, mientras que en América Latina se da prioridad al uso de materiales ecológicos. Europa se centra en la renovación de edificios existentes, y América del Norte se enfrenta al reto de la asequibilidad. Esta diversidad subraya la necesidad de estrategias alineadas a escala mundial y adaptadas a las realidades locales.
Aunque Europa ha sido históricamente líder en construcción sostenible, no deben pasarse por alto las primeras señales de una disminución del entusiasmo. Si bien el deseo general de que se actúe más sigue siendo muy fuerte (86% en Europa frente al 87% a escala mundial), una proporción mayor de la minoría restante de personas encuestadas en Europa cree que deberíamos «retroceder», mientras que en otros lugares la mayoría prefiere mantener el statu quo («así está bien»). Aunque marginal, esta tendencia sorprende dada la dinámica que generó la Declaración de Chaillot hace un año, que reunió apoyos para las prácticas de construcción sostenible. ¿Podría reflejar frustración ante la continua evolución de las normativas en algunas regiones o quizá una reacción más amplia contra las cuestiones medioambientales?
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para promover el desarrollo urbano sostenible?
Las ciudades son responsables del 75% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y albergan a más de la mitad de la población mundial, una cifra que llegará a dos tercios en 2050. Si dan prioridad a una energía más limpia, podrían contribuir a más de la mitad de las reducciones de emisiones necesarias para limitar el calentamiento global a menos de 2 °C, de conformidad con el Acuerdo de París.
Para lograr ciudades y comunidades con cero emisiones netas y positivas para la naturaleza de aquí a 2050, el Foro Económico Mundial colabora con partes interesadas de los sectores público y privado en iniciativas que impulsan la ambición mundial mediante acciones locales. Estas son solo algunas:
Alianza Davos Baukultur: Promover la planificación, construcción y gestión de alta calidad de edificios, infraestructuras y espacios públicos mediante principios basados en la resiliencia climática, la sostenibilidad y la circularidad en el entorno construido. Más información.
Coalición Global para la Nueva Movilidad: Explorar nuevas soluciones para reducir la congestión y las emisiones, mejorar la infraestructura para vehículos eléctricos y transformar la movilidad y los servicios de reparto urbanos. Más información.
Alianza para la Innovación Urbana: Conectar a innovadores y emprendedores con nuevos mercados y oportunidades que reimaginen y transformen la calidad de vida y las economías locales. Más información.
Alianza Global de Ciudades Inteligentes del G20: Acelerar soluciones inteligentes y prácticas para fortalecer la resiliencia climática, mejorar el bienestar público y abordar los desafíos más apremiantes que afrontan las ciudades y las comunidades locales. Más información.
El futuro de los viajes y el turismo: Impulsar un crecimiento económico inclusivo y sostenible, preservando al mismo tiempo el patrimonio cultural y protegiendo los ecosistemas naturales. Más información..
Descubra cómo puede formar parte de nuestros esfuerzos para crear ciudades y comunidades más sostenibles y habitables. Póngase en contacto con nosotros aquí.
3. Del enfoque medioambiental a la resiliencia y el bienestar
Aunque históricamente la sostenibilidad se ha definido en términos limitados, a menudo centrados únicamente en el medioambiente, la resiliencia de los edificios ante los fenómenos climáticos está cobrando relevancia. El Barómetro revela que el 21% de las partes interesadas menciona ahora la resiliencia, y esta cifra aumenta especialmente en África y Asia-Pacífico. Este cambio refleja la creciente urgencia de la adaptación climática, sobre todo en las regiones más vulnerables a los fenómenos meteorológicos extremos.
Aun así, la dimensión humana de la construcción sostenible sigue desatendida. Solo el 15% de las partes interesadas y de las personas encuestadas del público general la relaciona con una mejora del bienestar de quienes ocupan los edificios. Para abordar los desafíos anteriores y volver a implicar a las partes interesadas más reticentes, que creen que deberíamos retroceder, destacar los beneficios de la construcción sostenible para la salud y el bienestar podría marcar la diferencia. Una comprensión más clara de su papel esencial en el confort y la salud de las personas debería contribuir a una adopción más amplia.
4. Vincular la concienciación y la acción mediante la formación
La concienciación aumenta, pero la acción se queda atrás. Aunque el 67% de los profesionales afirma evaluar la huella de carbono de sus proyectos, solo el 30% lo hace de forma sistemática. Y aunque el 51% de los cargos electos quiere excluir de los contratos de obras públicas aquellos que no tengan en cuenta métodos de construcción sostenible, solo el 37% ha tomado medidas (pese a un aumento de 26 puntos desde 2024). Esta desconexión entre la ambición y la acción constituye un gran obstáculo para el progreso y merece más atención.
La falta de formación puede ser una de las razones. Solo el 28% de las partes interesadas siente que comprende plenamente en qué consiste la construcción sostenible; los profesionales y estudiantes van a la zaga de los cargos electos y las asociaciones. De hecho, solo el 35% de los profesionales ha recibido formación especializada, y apenas el 28% de los estudiantes recibe formación periódica. Cerrar esta brecha de formación podría ser clave para convertir la concienciación en acción.
El camino a seguir
El mensaje es claro: la transformación del entorno construido es urgente y nos encontramos en un momento decisivo. Las partes interesadas de toda la cadena de valor de la construcción deben unirse para impulsar acciones concretas en favor de un futuro sostenible.
El Barómetro de la Construcción Sostenible 2025 es un llamamiento a la acción para todos. El sector ha avanzado mucho, pero aún queda mucho por hacer. Es hora de convertir la concienciación en acción. Movilizar a todas las partes interesadas, desde el diseño hasta la ejecución, es esencial para crear un entorno construido resiliente, sostenible y habitable para las generaciones futuras.
Los profesionales de la construcción, los cargos electos y la ciudadanía son fundamentales para esta transición. El futuro de nuestras ciudades, el bienestar de sus habitantes y la salud del planeta dependen de las decisiones que tomemos hoy.

