Así es como el bienestar impulsa el cambio social y por qué los líderes culturales deben hablar de ello

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  • Los emprendedores sociales sufren a menudo agotamiento, lo que limita su potencial para impulsar cambios.

  • Una colaboración de la Fundación Schwab con el «Wellbeing Project» explora el vínculo esencial, aunque a menudo pasado por alto, entre el bienestar y el cambio social transformador.

  • A partir de las voces de los Líderes Culturales del Foro, el proyecto examina el papel de los artistas a la hora de apelar al corazón y a la razón para impulsar el cambio social.

Los emprendedores sociales son agentes disruptivos que trabajan al servicio de los demás, especialmente en situaciones en las que los actores tradicionales o el mercado han fracasado. Informe de impacto de la Fundación Schwab, mostró cómo los emprendedores sociales de la comunidad de la Fundación, por sí solos, han mejorado la vida de 622 millones de personas en más de 190 países.

Los emprendedores sociales abordan los problemas más urgentes del mundo, pero a menudo trabajan bajo una presión intensa en entornos crónicamente faltos de recursos. Al tratar de atender las necesidades de las personas más vulnerables, marginadas y olvidadas, tanto ellos como su personal suelen descuidar su propio bienestar, que, en comparación, puede parecer trivial.

El resultado: altos índices de agotamiento, graves problemas de salud mental y rupturas de relaciones personales, con un fuerte impacto en las organizaciones y en todo el sector del cambio social.

Casi el 50 % de los emprendedores sociales que asistieron a la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en 2018 afirmaron haber sufrido agotamiento y depresión en algún momento.

Esta cifra es alarmante, sobre todo si se tiene en cuenta que se trata de los emprendedores sociales «más exitosos», con operaciones muy desarrolladas. Pero no es del todo sorprendente.

Los emprendedores sociales nos inspiran por su humanidad y su compromiso con las personas a las que representan y sirven. Sin embargo, el camino del emprendimiento social sigue siendo solitario y, mientras atienden las necesidades y los traumas de los demás, a menudo descuidan su propio bienestar. La Fundación Schwab siempre ha dado prioridad al bienestar de los emprendedores sociales y seguirá haciéndolo, especialmente en estos tiempos de cambio.

Hilde Schwab, cofundadora y presidenta de la Fundación Schwab para el Emprendimiento Social

Hay cada vez más pruebas de que solo se puede lograr un cambio eficaz si está garantizado el bienestar de quienes lo impulsan. Este puede cultivarse, en primer lugar, mediante una mayor conciencia y una mejor comprensión de uno mismo. A su vez, esto puede generar un efecto positivo en cadena en las organizaciones y mejorar la innovación, la colaboración y la creatividad.

Interdependencia entre bienestar y buen hacer

La Fundación Schwab fue una de las primeras organizaciones de su tipo en reconocer la interdependencia entre el bienestar y el buen hacer. Fue la primera en poner en marcha programas sobre salud mental para su comunidad de emprendedores sociales y en ofrecer a quienes impulsan el cambio un espacio seguro donde hablar de sus dificultades particulares.

«Mejorar el mundo no debería exigir sacrificar la salud mental y física. Y, sin embargo, con demasiada frecuencia, eso es exactamente lo que les ocurre a quienes están en primera línea del cambio social», afirma François Bonnici, director de la Fundación Schwab para el Emprendimiento Social. «Es fundamental apoyar el bienestar de quienes impulsan el cambio para que puedan seguir abordando los desafíos mundiales de la sociedad. Hace más de una década, la Fundación Schwab realizó su primera encuesta sobre salud mental y bienestar, y lleva muchos años creando espacios de apoyo entre pares. Hoy reconocemos que esto es más importante que nunca, sobre todo si valoramos la sostenibilidad del trabajo por el cambio social», añadió.

La relación entre presión y rendimiento: los emprendedores sociales no pueden cambiar el mundo si sufren agotamiento. Image: Delphis.org.uk

Junto con otras entidades que apoyan el emprendimiento social, como Skoll e India Development Review y Stanford Social Innovation Review, la Fundación Schwab promueve un movimiento mundial a través de su Serie sobre el bienestar. La idea es apoyar los aspectos humanos del emprendimiento para liberar el potencial de cambio social.

Como parte del movimiento, se publicará una serie de artículos de reflexión para explorar el vínculo esencial, aunque a menudo pasado por alto, entre el bienestar y el cambio social transformador. La serie aspira a ser un recurso para quienes trabajan en el sector del cambio social y buscan promover un mayor bienestar y buen hacer a nivel individual, organizativo y social.

Es muy importante que los emprendedores sociales cuiden de sí mismos en el plano emocional, espiritual y mental para cumplir su propósito y lograr un mayor impacto.

Luvuyo Rani, director ejecutivo de Silulo Ulutho Technologies y galardonado con el Premio Schwab

El poder del arte y la cultura para impulsar el cambio

La Fundación Schwab colabora con la red de Líderes Culturales del Foro para explorar el nexo entre cultura, bienestar y cambio social. La idea de que el arte y la cultura dan forma a la conciencia y procesan las experiencias individuales no es nueva. A lo largo de la historia, las personas han recurrido al arte para sanar y dar sentido al mundo. A su vez, las expresiones culturales recogen numerosas perspectivas sobre los sistemas, los fracasos, las aspiraciones y los logros de la sociedad.

La expresión creativa ha adquirido un carácter urgente durante la crisis de la COVID-19, por ejemplo, y ha puesto de manifiesto el poder del arte para afrontar amenazas existenciales.

¿Cómo puede una cultura resistir el embate de una pandemia? Sobrevivimos, ante todo, gracias a la presencia de la cultura en nuestro interior. Nos volvemos hacia nuestra cultura interior, la que llevamos dentro tras años de asimilación inconsciente y adquisición consciente. El arte y la literatura sacan a la luz esta reserva espiritual, la hacen visible y le dan forma y carácter.

Ben Okri

Una encuesta empresarial canadiense realizada en 2008 reveló que el 86 % de los encuestados creía que el arte contribuía a crear comunidades más integradas y saludables, mientras que el 88 % consideraba que tenía un efecto positivo en la salud y el bienestar. En términos económicos, el arte compensa con creces su coste. Otro informe publicado por la Organización Mundial de la Salud confirma que el arte y la cultura tienen efectos positivos generales en la salud mental y física en todas las etapas de la vida.

«La cultura es el pegamento de la sociedad. Une a las comunidades y desempeña un papel crucial en la configuración del cambio social en un mundo en constante evolución», afirma Linda Peterhans, especialista en Líderes Culturales del Foro Económico Mundial. «La red de Líderes Culturales incorpora esta voz al ámbito más amplio de actuación del Foro y reúne a todas las partes interesadas para fomentar la empatía y pensar de forma creativa sobre cómo construir un mundo más resiliente e inclusivo».

El buen arte puede educar y generar empatía, y la empatía conduce al cambio.

Sharmeen Obaid-Chinoy, cineasta documental y galardonada con el Premio Crystal

Los Líderes Culturales apelan al corazón y a la razón e impulsan el cambio social. A través de esta serie, estas voces pioneras conectarán, inspirarán y darán impulso a la comunidad de emprendedores sociales para animarla a seguir luchando por una buena causa.

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