Superman cumple 80 años este año y es un personaje que sigue siendo popular entre el gran público. Son muchas las razones que explican la longevidad del personaje, pero la principal es el mito del mesías, el héroe que se sacrifica para volver y traer una nueva esperanza.
Visualmente, destaca por su traje de colores primarios con el emblema rojo de una «S». Como modelo de muchos superhéroes posteriores, Superman es el hombre-dios que llega a la Tierra para salvar a la humanidad con superfuerza, velocidad, visión de rayos X y vuelo. El personaje suele ser objeto de burlas o considerado anticuado en comparación con héroes más oscuros como Batman, Deadpool y Lobezno. Sin embargo, Superman es un personaje que perdura y no solo por su atractivo visual.
La primera aparición de Superman tuvo lugar en la portada de Action Comics #1, en junio de 1938, sosteniendo un coche sobre su cabeza. La impresión en cuatricromía acababa de desarrollarse, y los colores primarios del traje de Superman, inspirado en el atuendo de un forzudo de circo, resultaban visualmente impactantes en los quioscos.
Como este también fue el momento álgido de la Gran Depresión, el personaje respondió a la necesidad cultural de optimismo. Incluso en sus primeras apariciones, simbolizaba al inmigrante en una tierra de oportunidades. Luchó por los débiles y oprimidos, como las mujeres maltratadas y los mineros, y defendió las libertades sociales de la gente corriente frente a la corrupción.
Una identidad secreta «nerd»
Superman fue creado por estudiantes de instituto de Cleveland, Jerry Siegel y Joe Shuster que concibieron al personaje a partir del deseo de cumplimiento de fantasías de todo adolescente aficionado a la ciencia ficción: tener grandes poderes y atraer a las chicas. Los dinámicos dibujos de Shuster hicieron que el personaje fuera reconocible al instante en las páginas del cómic. La historia y los poderes de Superman eran similares a los héroes de la literatura pulp pero Siegel y Shuster añadieron su propio giro: una identidad secreta.
La primera historia de Superman en Action Comics contenía el modelo de los superhéroes posteriores, con un nacimiento especial, un interés amoroso no correspondido y villanos cuyos valores y poderes solían ser opuestos a los del héroe. Superman nació en Krypton, un planeta que explotó, pero no antes de que sus padres lo enviaran a la Tierra en un cohete. Fue criado en Smallville por Martha y Jonathan Kent. Como Clark Kent, tranquilo, apocado y cobarde, se mudó a Metrópolis y se convirtió en reportero del Daily Planet.
Pero Clark Kent fue la clave del éxito del personaje. Kent vivió la vida de una persona corriente, con un amor no correspondido incluido. Superman y Kent formaban parte de un triángulo amoroso extraordinario. Kent estaba enamorado de una compañera reportera, la descarada Lois Lane. Pero ella anhelaba al Hombre de Acero, un hombre que no se interesaba por ella.
Un héroe adaptable
El secreto de la popularidad constante de Superman reside también en su capacidad de adaptación. Ha sido adaptado en películas, animaciones, televisión y radio. Su imagen se ha utilizado en publicidad, juguetes, objetos de coleccionista y, más recientemente, en el cosplay y en videojuegos.
Superman ha sido interpretado en múltiples contextos: como héroe judío, un inmigrante, un hombre corporativo y la encarnación del monomito estadounidense. El monomito estadounidense es descrito por el crítico cultural e historiador Richard Slotkin como un héroe que llega a la civilización y regenera una sociedad moralmente corrupta mediante la violencia.
El mito del Mesías
Pero, como modelo del héroe hombre-dios, la historia de Superman es anterior al monomito estadounidense. Las historias de Moisés, Krishna, el rey Arturo y Cristo siguen un patrón similar: su nacimiento es significativo, se crían en el anonimato y, de adultos, alcanzan el poder. El aspecto mesiánico de Superman se ha reconocido en los últimos 40 años. La película de Richard Donner de 1978 Superman, protagonizada por Christopher Reeve, y los cómics de John Byrne de los años ochenta mitificaron su nacimiento y su infancia.
La conexión con los mesías clásicos se subrayó con la muerte de Superman en el cómic de 1992, creada para coincidir con la boda de Superman y Lois Lane en los cómics y con la serie de televisión Lois y Clark.
En esta historia, Superman fue asesinado por Doomsday y después resucitado. La historia sirvió de base para varias adaptaciones en la serie de televisión Smallville, en películas animadas y en Batman v Superman: El amanecer de la justicia. Refleja los mitos del dios moribundo y resucitado que describe el experto en religión James George Frazer como el sacrificio del dios o rey en la cosecha, para que puedan reencarnarse en primavera.
Así, una figura mesiánica como Superman es un icono que inspira renovación, optimismo y esperanza. En una era de noticias falsas, violencia y cinismo, esta es sin duda una razón importante de su persistencia como símbolo del heroísmo.
