Así es como la digitalización está ayudando a transformar las industrias creativas

A man holding a camera filming a person in a studio.
Creative industries are undergoing digital transformations, partly due to the COVID-19 pandemic.Image: Unsplash/KAL VISUALS
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  • En 2020, las industrias creativas aportaron casi 3 billones de dólares al PIB mundial.

  • La adopción de tecnologías digitales emergentes está abriendo nuevas vías para producir, distribuir y monetizar contenidos.

  • Estas tecnologías pueden crear oportunidades formales de ingresos para miles de artistas de todo el mundo y generar crecimiento económico para los países.

  • Sin embargo, el sector todavía necesita más inversión de actores privados y públicos para impulsar el crecimiento, crear más empleos y lograr una mayor diversificación económica.

Las industrias creativas aportaron cerca de 3 billones de dólares al PIB mundial en 2020; sin embargo, su capacidad para apoyar un crecimiento económico inclusivo y sostenible en los mercados emergentes suele pasar prácticamente desapercibida, sobre todo en comparación con sectores tradicionales como la extracción de recursos naturales, la manufactura y los servicios financieros.

Esto se debe en gran medida a las dificultades para definir y medir las industrias creativas y su impacto, especialmente porque varios de sus resultados en materia de desarrollo son intangibles. Al no aprovechar sus abundantes activos culturales, los mercados emergentes están perdiendo grandes oportunidades para diversificar sus economías y promover la prosperidad compartida.

Pero ahora existen fuertes incentivos para que los gobiernos y el sector privado midan e inviertan en esta industria. Esto se debe a que las nuevas tecnologías disruptivas, que han prosperado desde el inicio de la pandemia de COVID-19, tienen el potencial de crear oportunidades formales de ingresos para cientos de miles de artistas y generar crecimiento económico en países de todo el mundo.

Introducción a las industrias creativas

Primero, algunos antecedentes sobre las industrias creativas.

Estas industrias utilizan la creatividad y la cultura como insumo principal para producir bienes creativos. Entre ellos figuran la música, el cine, la moda y las artes visuales, entre otros, y también abarcan diversas formas de producción de contenidos creativos integradas en otros sectores. El sector puede constituir no solo una fuente de valor cultural, sino también de valor comercial en los mercados emergentes.

Un buen ejemplo es Nollywood, la industria cinematográfica nigeriana, que contribuye hasta alrededor del 3 % al PIB. Nollywood genera alrededor de 300 000 empleos directos y 1 millón de empleos indirectos y aporta alrededor del 10 % de los ingresos en divisas procedentes de las exportaciones no petroleras. Aun así, gran parte del potencial comercial de Nollywood sigue sin aprovecharse, ya que se cree que la piratería de películas representa el 50 % de las ganancias potenciales.

La creatividad también apoya el crecimiento económico al fomentar la productividad, impulsar la innovación industrial mediante vínculos en las cadenas de suministro con otros sectores y mejorar la imagen de los países para el turismo. Además, a diferencia de otros sectores económicos, las industrias creativas ofrecen a las personas una amplia gama de beneficios sociocognitivos, ya que el consumo de bienes creativos contribuye a los resultados educativos, la salud y el bienestar, y la inclusión. Estos beneficios se extienden al ámbito nacional en forma de construcción nacional, cohesión social y diversidad.

Históricamente, los mercados emergentes se han enfrentado a importantes dificultades para formalizar y comercializar su riqueza creativa. La fragmentación de las cadenas de valor creativas, junto con un entorno poco propicio, ha creado un panorama fragmentado, con altos costos de producción de bienes creativos y canales limitados de distribución y monetización, tanto locales como internacionales, para los artistas de los mercados emergentes. La fragmentación del sector también implica una cobertura y aplicación limitadas de los marcos institucionales que protegen los activos creativos (la propiedad intelectual), una promoción pública escasa del sector y falta de infraestructura, financiación y competencias disponibles para desarrollar estas industrias.

La irrupción de las tecnologías disruptivas

En parte como respuesta a las dificultades que afrontaron los creadores para desarrollar y comercializar sus productos durante la pandemia, la adopción de tecnologías digitales emergentes está abriendo nuevas vías para producir, distribuir y monetizar contenidos. La drástica reducción de los costos de las tecnologías de grabación de medios, como cámaras y micrófonos, también ha ayudado a más artistas a adquirir equipos.

Las tecnologías digitales dirigidas a los consumidores, como los servicios de música en streaming (Spotify, Pandora), las plataformas de streaming y producción de películas (Netflix, Amazon Prime), las aplicaciones tecnológicas para creadores (YouTube, Instagram, Facebook) y el comercio electrónico (Etsy), junto con las soluciones de dinero móvil, también han reducido las barreras de entrada para descubrir talento, distribuir contenidos y obtener ingresos de ellos.

Por ejemplo, los músicos de Kenia, Tanzania y Uganda antes dependían de los conciertos en vivo para la mayor parte de sus ingresos, pero plataformas digitales como Mdundo han permitido a más de 90 000 artistas de esos países vender su música a audiencias de todo el mundo.

Es importante destacar que las tecnologías disruptivas han permitido que las industrias creativas se conviertan por primera vez en un sector en el que se puede invertir en muchos mercados emergentes. Las plataformas digitales permiten a los artistas hacer un seguimiento de sus ingresos y ofrecen vías para generar nuevas formas de ingresos, como la promoción de marcas y la publicidad. Las nuevas tecnologías también respaldan barreras tecnológicas y jurídicas a la producción y, de ese modo, protegen la propiedad intelectual.

Los datos de los mercados desarrollados sobre los posibles efectos de la digitalización en la protección de los activos creativos indican que las atractivas alternativas de streaming con licencia pueden frenar la piratería. Los tokens no fungibles (NFT), una tecnología de cadena de bloques relativamente incipiente que tokeniza y registra activos digitales en un libro mayor digital, ayudan a hacer cumplir la protección de los derechos de autor y permiten recompensar a los artistas por su trabajo. Estas tecnologías también permiten generar datos sobre las industrias creativas, lo que ayuda a los gobiernos a comprender su relevancia y elaborar políticas basadas en datos probatorios para promoverlas.

Las próximas fronteras

Estamos viendo surgir varios focos de excelencia en las industrias creativas y cómo la digitalización los amplifica o crea industrias creativas completamente nuevas en los mercados emergentes. Entre ellos figuran:

  • El resurgimiento de la música latina se ha visto impulsado en gran medida por el streaming digital y encabezado por un sector privado proactivo que buscó digitalizarse y responder a la demanda internacional. La música latina representó el5 % de los ingresos totales de 12 200 millones de dólares por música grabada en 2020 en el mercado estadounidense, y alcanzó sus ingresos más altos desde 2005. El auge de Danny Ocean, músico venezolano cuyas canciones «llegaron a las ondas gracias al streaming», es un ejemplo de cómo las herramientas digitales reducen las barreras de entrada para que los músicos comercialicen sus productos creativos.

  • La digitalización también creó industrias creativas completamente nuevas, como la economía de los creadores: un ecosistema económico facilitado por software que permite a los creadores de contenidos digitales obtener ingresos de sus productos creativos. Gracias a tecnologías de producción asequibles y aplicaciones tecnológicas para creadores, el emprendimiento creativo se ha convertido en una fuente de sustento viable y ha generado una serie de efectos en toda la economía. Tomemos el ejemplo de YouTube, una aplicación tecnológica para creadores que contribuyó directa e indirectamente con alrededor de 875 millones de dólares al PIB de India y 710 millones de dólares al PIB de Brasil en 2020. YouTube también contribuyó a sostener alrededor de 700 000 empleos en India y 122 000 en Brasil. Las aplicaciones tecnológicas para creadores han facilitado la aparición de nuevas empresas emergentes digitales que apoyan la economía de los creadores, como One Impression, en India, una plataforma de marketing para influencers que automatiza la intermediación de contratos de promoción de marcas entre emprendedores creativos y empresas que buscan anunciar sus productos.

Los múltiples beneficios de desarrollar una industria creativa, sumados al potencial sin precedentes que ofrece la digitalización, brindan al sector la oportunidad de pasar de ser una industria olvidada a convertirse en un sector prioritario que impulse el crecimiento y el desarrollo económicos. Sin embargo, queda mucho por hacer para cumplir esa promesa. La industria necesita una combinación de inversiones de actores privados y públicos, incluidas las instituciones de financiación del desarrollo, así como integrar las industrias creativas en las ambiciones de desarrollo de los mercados emergentes. Esto podría ayudar, con el tiempo, a impulsar el crecimiento de sus economías creativas, crear empleos y, en un sentido más amplio, lograr una mayor diversificación económica.

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