Marca la isla de «Odaiba» como tu próximo destino artístico.
El colectivo japonés de arte y tecnología teamLab, formado por 400 integrantes y conocido por su desbordante creatividad, anunció sus planes de abrir este verano su primer espacio de exposiciones permanente en Tokio. Se llamará «Museo de Arte Digital» (nombre completo: «MORI Building DIGITAL ART MUSEUM teamLab Borderless»). La nueva galería, de 10.000 m² (107.639 pies cuadrados), se instalará en la zona de Palette Town, en Odaiba, un islote artificial en la bahía de Tokio. Gracias a la reputación de teamLab por sus exitosas exposiciones inmersivas, se espera que el Museo de Arte Digital atraiga a legiones de amantes del arte, sobre todo a quienes disfrutan tomándose selfis artísticos en entornos deslumbrantes.
Fundado por el ingeniero matemático Toshiyuki Inoko en 2001, teamLab está integrado por artistas, programadores, ingenieros, animadores informáticos, matemáticos y arquitectos, que en conjunto se definen como «ultratecnólogos». Como práctica, no citan los nombres de sus integrantes en las obras, tienen una estructura organizativa horizontal y hacen hincapié en la colaboración por encima del genio individual. También son muy estrictos con la escritura de su nombre (la «t» minúscula y la «L» mayúscula). Su misión es explorar cómo se relacionan los seres humanos con la naturaleza en una época en que gran parte de nuestras vidas está regida por la tecnología.
Favorito de los blogs de arte, teamLab ha sorprendido a la crítica por la resonancia emocional de sus fotogénicas proyecciones. «Las imágenes de las tres obras de teamLab parecen clichés sentimentales, mientras que los temas que dicen abordar —la naturaleza y la humanidad— quizá sean poco útiles por su vaguedad. Pero, de algún modo, la mezcla de lo tradicional y lo nuevo, lo hecho a mano y la alta tecnología, te atrapa y acabas cediendo a la lógica interna de estas obras», escribe el crítico de arte de The Boston Globe sobre una exposición de 2015 en el Radcliffe Institute, en Cambridge, Massachusetts.
teamLab cuenta a Quartz que decidió abrir su propio museo porque no encontró ninguna institución cultural dedicada exclusivamente al floreciente campo del arte digital. Aunque muchos museos incluyen arte digital en exposiciones especiales, ninguna gran institución artística dispone de un edificio construido específicamente, con el ancho de banda y el espacio físico necesarios para atender las exigencias tecnológicas y las grandes multitudes que atraen estas instalaciones. (El homónimo Museo de Arte Digital de Berlín es en realidad una muestra en línea con una pequeña galería física en el barrio de Mitte). «Queríamos crear una exposición que ofreciera un mundo artístico sin fronteras y pensamos que debíamos fundar el propio museo para hacerlo realidad», explicó por correo electrónico un portavoz de teamLab.

La visión artística del nuevo museo es ambiciosa: «Derribar las fronteras entre “un arte y otro”, “el arte y los visitantes” y “uno mismo y los demás”, permitiendo que los visitantes se fundan con el arte y formen parte de él», explica un portavoz de teamLab. En otras palabras, las exposiciones están concebidas para que los visitantes formen parte de la experiencia artística, como ya ha ocurrido en muestras anteriores. Un ejemplo espectacular es la obra de 2016 «Pasea por el universo de cristal,», en la que los visitantes activaban un espectáculo de luces al entrar en una sala. Una aplicación móvil les permite controlar distintos patrones y secuencias, y cambiar el ambiente de la sala.
Aún no se han anunciado los detalles de la exposición inaugural del Museo de Arte Digital, pero teamLab afirma que tiene previsto actualizar las instalaciones cada año.

La empresa japonesa de gestión inmobiliaria Mori Building colaboró con teamLab en el diseño y la selección de obras del nuevo museo. Ofreció el enorme espacio a teamLab con el fin de atraer a un público internacional a la zona, conocida por sus centros comerciales y por la noria Daikanransha, de 377 pies de altura. «Esperamos que este Museo de Arte Digital sea el museo único en el mundo y se convierta en un nuevo destino para turistas, amantes del arte y visitantes de museos, y [que] refuerce el atractivo y el prestigio de Tokio», declaró a Quartz un representante de Mori Building.
teamLab añade que construir su sede insignia es una especie de iniciativa cívica para impulsar la posición de Tokio como capital cultural. «Creemos que el museo contribuirá a realzar el encanto de Tokio», explican. «Nos gustaría convertir Tokio en la ciudad número uno del mundo».

