Cómo pueden los líderes culturales cambiar el mundo

Wanuri Kahiu, Film Director, AFROBUBBLEGUM, Kenya during the Session "Generation AI " at the Annual Meeting 2018 of the World Economic Forum in Davos, January 26, 2018. Copyright by World Economic Forum / Boris Baldinger
Cultural leaders have an important role to play in making people feel and actImage: Boris Baldinger
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Trabajar en una organización en la que se mencionan las palabras «líder» o «liderazgo» una media de cada seis segundos hace difícil pensar en otra cosa. En el Foro Económico Mundial, cuando hablamos de líderes, generalmente nos referimos a directores ejecutivos, jefes de Estado o emprendedores de la nueva generación. Lo que la mayoría de nosotros no suele considerar en este contexto son los artistas.

Sin embargo, los «líderes culturales» pueden influir en la forma en que piensa el público en general. Basta con considerar la influencia de la televisión, el cine, la música, el arte y la arquitectura en nuestras culturas y valores.

Las artes no son ajenas al liderazgo. Muchos movimientos sociales han incluido a artistas de forma destacada en su liderazgo. Desarrollar la creatividad y las habilidades de pensamiento crítico es esencial para los futuros líderes, según el Informe sobre el Futuro del Empleo. Cada vez más universidades están incorporando las artes en los programas MBA para fomentar la creatividad de los futuros líderes empresariales. Por ejemplo, el Foro colabora con la Columbia School of the Arts en un excelente curso creativo de una semana de duración en beneficio de los Global Leadership Fellows.

Sin embargo, se ha percibido ampliamente que el liderazgo sigue perteneciendo al ámbito de las actividades «serias». Los artistas que han logrado entrar en las esferas de poder e influencia para liderar a otros en el compromiso con el cambio social proceden en gran medida de la corriente principal. Por ejemplo, la enorme popularidad de Bono le permitió utilizar Davos como escenario para promover la campaña ONE contra la pobreza extrema, que ha contribuido a asegurar más de 30 000 millones de dólares en financiación. El liderazgo de Elton John en el apoyo a las personas afectadas por el VIH/sida es notable. La defensa de Leonardo DiCaprio sobre la crisis climática es encomiable.

Poder para influir en el cambio

Estos líderes culturales utilizan su enorme capital cultural para propiciar el cambio. No necesitan ir a una escuela de negocios. Asesores, entrenadores, responsables de comunicación, abogados y sus extensas redes proporcionan el sistema de apoyo necesario para ayudar a convertir sus visiones en acciones. ¿Quién no querría estar asociado con estos grandes nombres? Con tanta admiración y un acceso y unos recursos casi ilimitados, sus logros en este ámbito deberían ser la norma y no la excepción.

Sin embargo, al margen de los focos y lejos de la corriente principal, muchos otros artistas están preparados para convertirse en líderes culturales. Estos artistas suelen carecer de acceso y recursos, pero a veces se enfrentan a situaciones que requieren algunas de las habilidades de liderazgo más sofisticadas.

¿Qué puede hacer una artista como la keniana Wanuri Kahiu cuando su película Rafiki, sobre una historia de amor llena de alegría entre dos mujeres, es prohibida por su gobierno? ¿Qué habilidades la prepararán para lo que se ha convertido en un caso ante el tribunal constitucional sobre la libertad de expresión? ¿Cómo sigue la modelo sudafricana Thando Hopa, la primera persona con albinismo en aparecer en la portada de la revista Vogue, abriendo camino en favor de la diversidad corporal y cognitiva? ¿Cómo puede Rena Effendi, la formidable fotógrafa que narra las historias de personas dejadas atrás por los avances tecnológicos, ayudar a que los responsables de las políticas tengan en cuenta esas vidas? ¿Qué habilidades, qué redes y qué astucia permitirán que estos y otros artistas lleguen a un punto en el que den forma a las agendas desde dentro?

Poder para cambiar el discurso

Ya supone un desafío para las personas infrarrepresentadas sentarse a la mesa, y más aún para un artista de una comunidad marginada. Sin embargo, como artistas, como narradores, como captadores de la imaginación como ningún otro grupo, el potencial de los artistas para cambiar normas y valores es enorme. Con sus visiones, tienen la capacidad de desplazar la ventana de Overton, ese marco de discurso aceptable desde el que el cambio es posible.

Pero no pueden hacerlo solos. Necesitan acceso, asesoramiento y recursos que muchos otros dan por sentados. Necesitan modelos a seguir que les enseñen cómo pasar de señalar culpables a dar forma a narrativas que los políticos, los medios de comunicación y el público en general puedan aceptar, a pesar de todos los obstáculos. ¿Cómo logró la coreógrafa transgénero Jin Xing convertirse en una de las personalidades más influyentes de la corriente principal en China, con más de 100 millones de personas viendo sus espectáculos cada semana? ¿Qué trayectoria vital llevó a la célebre música beninesa Angélique Kidjo a ser invitada por el presidente francés, Emmanuel Macron, a la Cumbre del G7 de 2019 para lanzar un fondo de 217 millones de dólares destinado a apoyar a las mujeres emprendedoras en África?

En respuesta a estas preguntas, el Foro, en colaboración con la artista Lynette Wallworth y con el apoyo de la Fundación Ford, pone en marcha el New Narratives Lab, una beca de liderazgo de un año de duración para artistas, dedicada a fomentar una nueva generación diversa de líderes culturales. Mediante la tutoría individual con miembros experimentados de la red de líderes culturales del Foro Económico Mundial, los becarios de comunidades infrarrepresentadas recibirán apoyo para utilizar los recursos del Foro a fin de moverse en los círculos de poder y de toma de decisiones, crear alianzas valiosas, aprender a hacer oír su voz y propiciar el cambio.

Al entrar en una década decisiva para las personas y el planeta, la forma en que apoyemos a estos artistas excepcionales, que tienen el potencial de ser líderes, podría marcar toda la diferencia. Necesitamos nuevas narrativas que reúnan a las personas para lograr un mundo más inclusivo y sostenible, en un momento en que, como dijo Greta Thunberg, «nuestra casa está en llamas». Necesitamos líderes artistas, de orígenes diversos y con una variedad de experiencias vitales, que puedan dar forma a estas narrativas y ayudarnos a reconfigurar el mundo.

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