¿Qué son las neoclouds y cómo están transformando la arquitectura y la economía de la IA?

Monitor showing information, network traffic and status of devices in data centre room; AI infrastructure
Unlike traditional cloud platforms, neoclouds provide the processing power, low latency and bandwidth requirements AI infrastructure needs.Image: Getty Images/iStockphoto/Yanawut
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  • Las neoclouds son plataformas en la nube de unidades de procesamiento gráfico (GPU) optimizadas para los requisitos de potencia, latencia y ancho de banda de las cargas de trabajo actuales de IA.

  • Se prevé que este tipo avanzado de infraestructura de IA crezca hasta conformar un mercado de 250.000 millones de dólares en 2030.

  • Las neoclouds ofrecen a los hiperescaladores una alternativa a la infraestructura de IA actual que podría ajustarse mejor a las prioridades nacionales y regionales.

Durante más de una década, la infraestructura digital pareció seguir una trayectoria inevitable de consolidación en torno a un puñado de proveedores de nube a hiperescala que impulsaban la economía mundial. La nube se convirtió en sinónimo de escala, eficiencia y centralización.

Ahora, la volatilidad geopolítica, el auge de la inteligencia artificial (IA) y los cambios económicos están dejando al descubierto nuevos desafíos para los que las arquitecturas tradicionales de nube nunca se diseñaron.

Esto está creando las condiciones para una nueva generación de proveedores de infraestructura. Así surgen las neoclouds.

En los últimos dos años, las neoclouds —proveedores de nube especializados y centrados primero en la IA— han surgido como respuesta estructural a tres desafíos definitorios de la era inteligente: el acceso a la capacidad de cómputo, el control soberano y la resiliencia económica. ABI Research prevé una posible oportunidad de mercado de 250.000 millones de dólares para las neoclouds en 2030, impulsada por el aumento vertiginoso de la demanda de infraestructura habilitadora de IA y por la necesidad de que los fabricantes de semiconductores diversifiquen sus bases de clientes, cada vez más concentradas.

Las implicaciones van mucho más allá de la tecnología. Las neoclouds representan un cambio en la forma de financiar, distribuir y gobernar la infraestructura de IA. Al reducir las barreras a la computación de alto rendimiento, podrían ampliar el acceso a las capacidades de IA y, al mismo tiempo, plantear nuevas preguntas sobre soberanía, concentración del mercado y sostenibilidad a largo plazo.

¿Qué son las neoclouds?

Como proveedores especializados de computación en la nube centrados primero en la IA, las neoclouds se basan en una infraestructura de unidades de procesamiento gráfico (GPU) de alto rendimiento. Esta se ofrece «como servicio» para entrenar modelos de frontera (el actual motor de las neoclouds) y para gobiernos, empresas y otros desarrolladores de IA.

A diferencia de las plataformas de nube tradicionales, diseñadas principalmente para la computación de propósito general con unidades centrales de procesamiento (CPU), las neoclouds están optimizadas para la potencia de procesamiento, la baja latencia y los requisitos de ancho de banda de las cargas de trabajo actuales de IA.

Aunque ya hay casi 200 operadores de neoclouds en todo el mundo, el mercado sigue estando muy concentrado. La mayor parte de la capacidad desplegada se encuentra en América del Norte y Europa, mientras que Asia-Pacífico continúa siendo la región de más rápido crecimiento.

Como los proveedores de neoclouds suelen operar en jurisdicciones, bloques regulatorios o sectores industriales específicos, su propuesta de valor regional va más allá de la simple residencia de datos. Pueden ofrecer un mayor grado de adecuación a los marcos jurídicos locales, las expectativas regulatorias y las ambiciones nacionales en materia de IA.

Por ello, las neoclouds podrían convertirse en una capa de infraestructura importante para las iniciativas de IA soberana que requieren mayor certidumbre en materia de gobernanza, seguridad y control operativo.

El momento propicio para las neoclouds

La aparición de las neoclouds es inseparable de cambios geopolíticos y económicos más amplios. La intensificación de la competencia tecnológica, las preocupaciones sobre las cadenas de suministro y el creciente escrutinio de las dependencias transfronterizas de datos han transformado la infraestructura digital y las capacidades que esta sustenta: de una decisión de contratación a una cuestión estratégica nacional.

Cada vez más, muchos gobiernos consideran el acceso a la capacidad de cómputo para IA una cuestión de competitividad económica y resiliencia nacional. Las estrategias nacionales de IA requieren una infraestructura que se ajuste a los marcos regulatorios y los requisitos de gobernanza locales. Esto genera demanda de alternativas a las plataformas centralizadas a escala mundial, que pueden estar sujetas principalmente a las exigencias políticas y jurisdicciones de otros países.

Las neoclouds han surgido como una posible respuesta a esa demanda.

Su crecimiento también responde a una poderosa lógica comercial. Históricamente, los fabricantes de chips han dependido en gran medida de un grupo relativamente pequeño de clientes a hiperescala. Pero ¿es sostenible a largo plazo este modelo circular?

The Economist cuestionó recientemente la viabilidad de este modelo económico: 900.000 millones de dólares en inversión de capital previstos por las empresas tecnológicas estadounidenses este año, respaldados por 400.000 millones de dólares en deuda y que requerirían unos 2,5 billones de dólares en ingresos anuales para generar un rendimiento positivo sobre la inversión acumulada.

Son cifras enormes en un momento decisivo, cuando los usuarios corporativos evalúan el valor de la IA frente a su costo, mientras los gobiernos confían en que la IA sea la panacea para el débil crecimiento y los altos niveles y tasas de deuda pública.

Las neoclouds ofrecen una vía adicional para llegar al mercado, lo que ayuda a diversificar la demanda y acelera la adopción de infraestructura de IA. Además, como importantes proveedores, clientes e inversores de las neoclouds, los actores del ecosistema más amplio de los semiconductores tienen un fuerte incentivo para que estos proveedores prosperen.

Desafíos de las cadenas de suministro y los precios de las neoclouds

Muchas neoclouds comenzaron su actividad empresarial como operadores de minería de criptomonedas. Pasaron a ofrecer GPU como servicio con la ambición de ascender en la cadena de valor hacia la inteligencia integrada en los flujos de trabajo, los servicios gestionados y las soluciones específicas para cada sector.

Además, ABI Research prevé que las cargas de trabajo de inferencia de IA podrían superar a las de entrenamiento en términos de ingresos antes de que termine la década. Esto podría crear grandes oportunidades para ofrecer servicios diferenciados y aumentar la presión competitiva para los usuarios.

Esto ocurriría justo cuando obtener un rendimiento económico razonable de la IA se convierte en un importante motor de inversión. Y, en lugar de depender de unos pocos proveedores dominantes de chips para el suministro, las ventas, la financiación y los precios, las neoclouds podrían identificar y contribuir a promover un ecosistema de IA más diversificado y verdaderamente resiliente en todos los niveles.

Las nuevas generaciones de chips de IA, las arquitecturas informáticas alternativas y los modelos de IA de código abierto cada vez más capaces ya están cuestionando los supuestos sobre los requisitos de infraestructura y la intensidad de capital. Estos avances plantean preguntas importantes sobre si los niveles sin precedentes del gasto actual en infraestructura de IA generarán rendimientos proporcionales a largo plazo.

Cuando le preguntaron si el actual auge de la infraestructura de IA era «puro bombo» en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos en 2026, Ken Griffin, fundador del fondo de cobertura Citadel, respondió: «¡Por supuesto que sí!». También dijo: «No se generará este nivel de gasto a menos que se prometa que se va a cambiar el mundo profundamente».

La pregunta de fondo sobre las neoclouds

Entonces, ¿representan las neoclouds una nueva categoría de infraestructura digital sostenible por sí misma o simplemente una fase de transición en la evolución de la computación en la nube?

Para sobrevivir de forma independiente, las neoclouds deben crear un valor diferenciado que vaya más allá de la capacidad de cómputo como producto básico. Si no lo hacen, corren el riesgo de convertirse en otra capa de infraestructura que, en última instancia, quede absorbida por el ecosistema de los hiperescaladores al que estaban destinadas a complementar y, en ciertos aspectos, a desafiar.

La era de la IA está otorgando una importancia sin precedentes a la confianza, la resiliencia, la soberanía y el acceso a la capacidad de cómputo. El modelo de los hiperescaladores aportó escala y eficiencia. Las neoclouds prometen algo ligeramente distinto: mayor autonomía, diversidad competitiva y la posibilidad de ajustarse más a las prioridades nacionales y regionales.

Las neoclouds no reemplazarán la economía de la nube, pero están surgiendo como una evolución fundamental de esta. Pueden ayudar a diversificar la oferta de capacidad de cómputo para IA y, al mismo tiempo, transformar la economía y la gobernanza de la infraestructura digital que sustentará la próxima década de crecimiento de la IA.

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