Qué están haciendo de forma diferente las empresas líderes para cerrar la brecha de adopción de la IA

As AI continues to evolve, effective adoption will separate the leaders from the laggards.
As AI continues to evolve, effective adoption will separate the leaders from the laggards.Image: Getty Images/iStockphoto
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  • Muchas organizaciones siguen teniendo dificultades para traducir la inversión en herramientas de IA en un impacto en toda la empresa.

  • Son los líderes quienes determinan si los empleados adoptan la IA o se resisten a ella. Enmarcarla como una herramienta de reducción de costes genera temor, mientras que presentarla como un motor de crecimiento para las personas y para la empresa desbloquea el compromiso.

  • La velocidad es el factor diferencial en la transformación con IA y una fuente de ventaja competitiva. La carrera por convertirse en una empresa que prioriza la IA exige pasar con rapidez de la creación de capacidades y la experimentación a la ejecución, integrar la IA en los flujos de trabajo y eliminar las opciones alternativas.

Lograr que los trabajadores utilicen realmente la IA que implantan sus empresas se está convirtiendo en la clave para desbloquear su valor.

Aunque las organizaciones están invirtiendo fuertemente en IA, muchas siguen teniendo dificultades para traducir esta inversión en un impacto en toda la empresa y les cuesta pasar de los pilotos y la experimentación a resultados sostenidos y escalados. A medida que la IA redefine los roles, las tareas y la toma de decisiones, la resistencia cultural y las carencias en la preparación de la plantilla están ralentizando el progreso y generando una adopción desigual.

En todos los sectores, solo una minoría de organizaciones está obteniendo un valor significativo: mientras que el el 38 % de las organizaciones de los sectores de consumo afirma haber logrado un impacto empresarial tangible gracias a la IA, la media intersectorial se sitúa en el 32 %, lo que pone de manifiesto un amplio margen de mejora.

Aunque se basan en los sectores de consumo, estas conclusiones tienen una relevancia amplia. La escala, la complejidad y la diversidad de los roles dentro de estas organizaciones las convierten en un indicador adelantado de cómo se manifestarán los retos de adopción por parte de la plantilla —y sus soluciones— en el conjunto de los sectores.

Se está perfilando una pauta clara: la adopción exitosa de la IA no depende solo de la tecnología, sino de cómo las organizaciones alinean el liderazgo, desarrollan las capacidades de la plantilla e integran el cambio continuo.

Estas buenas prácticas pueden resumirse en tres principios clave, cada uno de los cuales se traduce en acciones concretas que permiten a las organizaciones generar valor tanto para la empresa como para la plantilla.

El documento informativo del Foro Económico Mundial Desbloquear el valor de la IA a escala: adopción por parte de la plantilla – Guía práctica para los sectores de consumo, explora lecciones clave y casos de uso extraídos de líderes del sector.

1. La adopción de la IA empieza por el CEO

El liderazgo debe marcar el rumbo mediante una visión clara y una ejecución sólida para convertirse en una empresa que prioriza la IA, al tiempo que comunica el valor tanto para la empresa como para los empleados.

En las organizaciones que avanzan más rápido en su camino hacia la IA, el CEO establece una visión que sitúa la IA como motor de crecimiento y desarrollo, y no solo de productividad. Trabajando en estrecha coordinación con el resto de la alta dirección, el CEO garantiza que esta visión se traduzca en ejecución y conecta de forma clara la ambición en materia de IA con la estrategia y las acciones del día a día.

Los directivos también dan ejemplo del cambio, utilizando activamente la IA, hablando abiertamente de sus experiencias y compartiendo lo que están aprendiendo. Al implicarse de forma visible en su propio camino con la IA, marcan el tono de la organización y generan confianza en toda la plantilla. Los equipos cuyos líderes actúan de este modo tienen una probabilidad 1,4 veces mayor de adoptar una mentalidad igualmente positiva.

Igual de importante es cómo se presenta la IA. Las organizaciones que avanzan con más eficacia posicionan la IA como catalizador del crecimiento, la creatividad y el desarrollo profesional, reforzando la idea de que se trata de un “win–win” tanto para la empresa como para su plantilla. Los empleados tienen una probabilidad un 20 % mayor de implicarse cuando la IA se comunica de este modo.

La coherencia en los mensajes también es fundamental. Cuando los líderes destacan internamente la creatividad y el crecimiento, pero resaltan la reducción de costes de cara al exterior, esta desconexión puede generar temor e inercia. Las organizaciones que gestionan bien esta cuestión fundamentan sus mensajes en un propósito claro, comunican con autenticidad y refuerzan la IA como motor tanto del valor empresarial como del desarrollo de la plantilla. Esto genera confianza y favorece la seguridad psicológica necesaria para que los empleados se impliquen plenamente y hagan realidad la transformación.

2. La creación de capacidades es un proceso disciplinado, no una solución rápida

Las empresas pueden crear plantillas centradas en la IA integrando la formación en IA en los flujos de trabajo básicos y, a continuación, eliminando de forma decidida las opciones alternativas, al tiempo que aseguran mecanismos de refuerzo del comportamiento.

Las organizaciones de los sectores de consumo que han obtenido resultados significativos ofrecen lecciones prácticas para cualquier organización con una plantilla amplia y diversa. Siguen un marco estructurado de adopción y puesta en práctica en tres dimensiones clave, avanzando con rapidez y aprovechando las herramientas adecuadas para ejecutar con eficacia.

Este enfoque comienza en primer lugar con la creación de capacidades, un esfuerzo de múltiples frentes que requiere una inversión específica en tres áreas. En primer lugar, el aprendizaje fundamental dota a los empleados de conocimientos básicos sobre IA mediante programas de formación estructurados. En segundo lugar, el aprendizaje integrado en el flujo de trabajo incorpora la IA directamente en las herramientas y procesos del día a día, permitiendo su aplicación en tiempo real. En tercer lugar, la experimentación y la creación aplicada ofrecen oportunidades de participación práctica mediante pilotos, laboratorios de innovación y el desarrollo de casos de uso de la IA, respaldados por defensores como los superusuarios de IA. En conjunto, estos elementos crean un entorno en el que los empleados pueden integrar la IA en su trabajo diario con confianza y desarrollar formas de trabajo más eficaces.

A continuación viene la implantación a escala, que se centra en institucionalizar la tecnología con rapidez, eliminando las opciones alternativas e integrando la IA en los procesos básicos. Las organizaciones deben actuar con confianza y determinación para lograr la adopción y obtener un retorno de la inversión; algunas alcanzan un cumplimiento de hasta el 100 %. Con las herramientas adecuadas implantadas, avanzan de forma decidida para eliminar las opciones alternativas, por ejemplo, desactivando los sistemas heredados, limitando la dependencia de flujos de trabajo paralelos no oficiales y garantizando una ejecución coherente.

El refuerzo del comportamiento en la creación de capacidades y en la implantación a escala fortalece la cultura organizativa y garantiza un enfoque centrado en las personas para la transformación. Esto incluye el reconocimiento y las recompensas, los incentivos vinculados al rendimiento y trayectorias claras de progreso profesional asociadas al uso de la IA.

Las organizaciones más eficaces a la hora de navegar este marco adoptan un enfoque integral en las tres dimensiones. Avanzan con ritmo y un claro sentido de urgencia, priorizando la acción frente al retraso a medida que avanzan en su proceso de transformación.

Tres riesgos a corto plazo al introducir la IA en el trabajo y cómo mitigarlos.
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3. Construir una cultura de aprendizaje y cambio continuos

Las organizaciones y sus trabajadores deben estar preparados para un cambio continuo a través de la transformación con IA y de una ola de tecnologías en constante evolución.

Las organizaciones a menudo subestiman la necesidad de un apoyo sostenido tras poner en marcha iniciativas de IA. Aunque aprender a utilizar las herramientas de IA es relativamente sencillo, integrar la toma de decisiones basada en IA en las operaciones diarias es mucho más complejo y, con frecuencia, requiere varias fases de apoyo para sostener la adopción.

Además, es importante considerar los efectos a largo plazo de esta tecnología en constante evolución sobre la plantilla. La transformación con IA es y debe tratarse como un esfuerzo continuo, y los empleados tendrán que seguir adaptándose a medida que la tecnología evolucione. Las organizaciones deben desarrollar capacidades para apoyar continuamente a sus empleados, evitar la fatiga y afrontar el cambio con curiosidad y confianza.

A medida que la IA siga evolucionando, la adopción eficaz marcará la diferencia entre los líderes y los rezagados. Quienes avancen con claridad, convicción y un enfoque centrado en las personas generarán valor tanto para la empresa como para la plantilla, mientras que otros corren el riesgo de quedarse atrás y perder su capacidad de competir con eficacia.

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