Informe insignia

Fomentar una transición energética eficaz 2023

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Este año, el ETI utilizó un marco actualizado que refleja los cambios emergentes en el panorama energético mundial. Esta edición también evaluó por primera vez el «impulso de la transición» de los países para destacar la urgencia de avanzar de forma constante hacia una transición oportuna y eficaz.

Gracias al aumento de las inversiones en energía limpia, la mejora de los marcos regulatorios, las innovaciones tecnológicas y la urgencia de abordar la crisis climática, algunas tendencias a largo plazo de la transición energética mundial son positivas. En la última década, el 95% de los países mejoró su puntuación total del ETI, y las mejoras fueron más notables en los países que consumen grandes cantidades de energía.

Aspectos destacados

1. Las puntuaciones medias mundiales del ETI aumentaron un 10% desde 2014, pero solo registraron un crecimiento marginal en los últimos tres años.

2. En 2023, solo el 18% de los países había equilibrado los imperativos del triángulo energético

3. La equidad se vio comprometida, ya que la transición se centró en una energía segura y sostenible

4. Los 10 países mejor clasificados representan solo el 2% de las emisiones mundiales de CO2 procedentes de la combustión de combustibles y el 4% del suministro total de energía

5. Solo 41 países han logrado avances constantes en la última década

De los 120 países, 113 han avanzado en la última década, pero solo 55 han mejorado sus puntuaciones en más de 10 puntos porcentuales.

  • Suecia encabeza la clasificación mundial, seguida de Dinamarca y Noruega.

  • Entre las 10 economías más grandes del mundo, solo Francia figura entre las 10 primeras.

  • Los 10 primeros representan el 2% de las emisiones de CO2 relacionadas con la energía, el 4% del suministro total de energía y el 2% de la población mundial.

  • Cabe destacar que grandes centros de demanda emergentes, como China, India e Indonesia, han registrado importantes mejoras.

Alcanzar nuestros objetivos a largo plazo para la transición energética requiere un impulso sostenido, incluso frente a las perturbaciones macroeconómicas y geopolíticas a corto plazo. Solo dos grandes economías, India y Singapur, muestran un impulso sostenido para avanzar en la equidad, la sostenibilidad y la seguridad energéticas. El impulso de la transición energética en el resto del mundo es insuficiente. Además, con las puntuaciones del ETI estancadas, se está cerrando la ventana de oportunidad para resolver esta situación.

La falta de avances constantes y equilibrados pone de relieve el desafío que afrontan muchos países al navegar la transición energética. En respuesta, los países deben evaluar su propia preparación para la transición y, después, planificar cómo resolver los problemas (o trazar una hoja de ruta para resolverlos) antes de que termine la década.

Las políticas y las alianzas serán fundamentales para dar forma a una transición energética equilibrada, pero solo si se gestionan eficazmente: fomentando las inversiones en energía limpia, promoviendo la innovación, impulsando la eficiencia energética y garantizando que la transición beneficie a todos los sectores de la sociedad.

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