Las mujeres pasan un 25 % más de su vida con mala salud que los hombres y tienen un 50 % más de probabilidades de morir de un infarto que un paciente masculino.
Las cifras son asombrosas, pero existen formas relativamente sencillas y rentables en las que los sistemas sanitarios pueden mejorar la situación.
Lucy Perez, del McKinsey Health Institute, expone los retos y nos explica estas posibles soluciones.




