Los temores a una segunda ola de infecciones por COVID-19 crecían el viernes ante un aumento diario récord de casos en India, advertencias contra la complacencia en Europa y reportes de media decena de estados en Estados Unidos sobre que sus camas de hospital se están llenando rápidamente.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

Funcionarios de salud de todo el mundo han expresado su preocupación por el hecho de que algunos países que sufren el impacto económico de los bloqueos vayan a levantar las restricciones muy pronto, y que el coronavirus se extienda en las protestas contra el racismo.

Wall Street tuvo su mayor desplome de tres meses el jueves por el miedo a una segunda ola. El viernes, las bolsas mundiales extendían una racha de pérdidas de cuatro días.

En China, donde se originó el COVID-19, se registraron dos nuevos casos de la enfermedad en Pekín, un día después de que el gobierno de la ciudad retrasó planes para que algunos estudiantes regresen a clases.

India abrió la mayor parte del transporte público, oficinas y centros comerciales esta semana después de casi 70 días de cierres. Pero las autoridades de salud dijeron que faltaban semanas para aplastar la creciente curva de infección.

El Ministerio de Salud indio dijo que los casos registrados aumentaron en 10.956 el viernes, cifra récord, muchos de ellos nuevos contagios en Delhi, Mumbai y Chennai. Sin embargo, la cifra oficial de muertos, de 8.498, es relativamente pequeña.

Europa

Si bien los nuevos contagios se están desacelerando en la mayor parte de Europa, expertos en salud ven un riesgo moderado a alto de que los aumentos posteriores a los cierres y confinamientos puedan justificar nuevas restricciones.

“La ola inicial de transmisión tocó pico en todos los países, excepto Polonia y Suecia”, dijo el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), prediciendo una aceleración moderada en el continente en las próximas semanas.

Andrea Ammon, directora del ECDC, enfatizó la importancia de mantener el distanciamiento físico, la higiene de las manos y lo que ella llamó “etiqueta respiratoria”.

“Esto aún no ha quedado atrás. Tenemos que estar atentos”, dijo la comisaria de Salud de la UE, Stella Kyriakides, a los ministros de salud de la UE, instándolos a seguir con los tests a la población y el rastreo de contactos mientras se reabren gradualmente los negocios y las fronteras.

Además, las autoridades temen que el virus se pueda propagar entre las decenas de miles de personas que están manifestándose en las grandes ciudades de Europa contra el racismo tras la muerte en Estados Unidos del afroamericano George Floyd mientras se encontraba bajo custodia policial.

“Los eventos masivos podrían ser una ruta importante de transmisión”, afirmó Martin Seychell, un funcionario de salud de la Comisión de la UE.

Llamado a la solidaridad

El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo en una ceremonia en Ginebra el jueves por la noche que “la amenaza de un resurgimiento sigue siendo muy real”.

“También debemos recordar que, aunque la situación está mejorando aquí en Europa, a nivel mundial está empeorando (...), seguiremos necesitando la solidaridad mundial para derrotar completamente esta pandemia”.

En varios estados de Estados Unidos, incluidos Texas y Arizona, el número de pacientes con coronavirus que llenan las camas de los hospitales está aumentando, lo que hace temer que la reapertura de la economía pueda desatar una segunda ola de infecciones.

Alabama, Florida, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Oregón y Nebraska tuvieron un número récord de casos nuevos el jueves.

Estados Unidos cuenta más de 113.000 muertes por coronavirus, la cifra más alta en el mundo. El número podría superar los 200.000 para septiembre, dijo a CNN Ashish Jha, director del Instituto de Salud Global de Harvard.