La mayoría de los visitantes vuelan a África desde lugares remotos, pero cuando el nuevo coronavirus dejó en tierra los aviones y puso al mundo en cuarentena, el legendario safari africano murió.

Pero la compañía sudafricana WildEarth lleva los safaris virtuales a la sala de su casa a través de una cámara y la aventura comienza cuando los guías recorren los parques en un vehículo abierto.

“Hemos visto un aumento dramático de la audiencia de nuestros safaris en vivo”, dijo a Reuters el fundador Graham Wallington. “Un aumento de cinco veces en las primeras dos semanas de marzo”.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

Wallington afirmó que actualmente están atrayendo a hasta 3 millones de visitantes por mes, con un safari virtual individual visto por unas 200.000 personas en el momento de más audiencia.

Dos veces al día, los espectadores pueden ver a los animales que los guías divisan mientras recorren las reservas. Han filmado más de 200 lugares en el este y sur de África desde que la empresa se fundó en 2006.

Una cámara está colocada 24 horas en un bebedero en la Reserva Djuma Game de Sudáfrica, que muestra imágenes en vivo de los animales que se acercan allí para beber agua.

Los puntos más destacados incluyen una manada de chacales y perros salvajes africanos que pelean por un cadáver de kudu, un cachorro de leopardo saltando de un árbol, una mamá chita jugando con sus hijos y encuentros cercanos con elefantes, hipopótamos, leones, babuinos y jirafas.

Los guías narran los recorridos de los animales mientras los siguen.

Las imágenes son de libre acceso. WildEarth obtiene ingresos de vender videos premium a cadenas, de productos y una parte pequeña de publicidad, dijo Wallington, sin difundir las cifras de facturación.

El mayor beneficio para los esfuerzos de conservación es que los videos están “haciendo que la gente se enamore de la naturaleza”, dijo.

“Empiezan a ver a esos animales como seres individuales. Ese es el momento en que el espectador empatiza”, agregó.

Ya sea para ir al trabajo, por viajes de negocios de larga distancia o turismo, el confinamiento por el COVID-19 ha llevado a muchos a preguntarse si es necesario correr siempre de un lugar a otro, o si a veces una interacción virtual puede funcionar bien.

Desde el punto de vista del medio ambiente, el encierro también reduce las emisiones de carbono de los vuelos y puede ayudar a lugares populares, como el Serengeti, del este de África, a recuperarse de un exceso de turismo.

“Si nuestra misión fuera sólo traer más y más turistas, destruiríamos lo que queremos salvar”, concluyó.