• Científicos han creado el primer mapa a gran escala de la presencia de las algas microscópicas visibles con el deshielo

El hielo en la Antártida se está volviendo verde por un curioso fenómeno que mucho tiene que ver con el cambio climático. Y es que el inusual aumento de temperaturas que se registra en la península Antártica tiene como consecuencia un super crecimiento de las algas de la nieve, unas algas microscópicas que tiñen el hielo de este color cuando este empieza a derretirse.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el cambio climático?

El cambio climático representa una amenaza urgente que exige una acción decidida. En todos los países del mundo ya se están observando efectos cada vez más importantes del cambio climático, como sequías, inundaciones y el aumento del nivel del mar. Según el informe global de riesgos que elabora el Foro Económico Mundial, estas amenazas ambientales se sitúan sistemáticamente en la parte superior de la clasificación.

Para limitar el aumento global de la temperatura a un valor que sea claramente inferior a 2 °C y lo más cercano posible a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales, es imprescindible que las empresas, los responsables políticos y la sociedad civil emprendan acciones climáticas integrales a corto y largo plazo, de acuerdo con los objetivos del Acuerdo de París sobre el cambio climático.

La iniciativa Clima del Foro Económico Mundial apoya la ampliación y la aceleración de la acción climática global mediante la colaboración entre los sectores público y privado. Esta iniciativa cuenta con varias líneas de trabajo para desarrollar y aplicar soluciones inclusivas y ambiciosas.

Una de ellas es la Alianza de CEO Líderes del Clima, una red global de dirigentes empresariales de varios sectores que desarrollan soluciones rentables para la transición a una economía baja en carbono y climáticamente resiliente. Los CEO de las empresas utilizan su posición y su influencia sobre los responsables políticos y los socios corporativos para acelerar la transición y obtener los beneficios económicos derivados de una mayor seguridad climática.

Un grupo de científicos ha creado ahora el primer mapa a gran escala de la presencia de estas algas a medida que florecían en la superficie de la nieve a lo largo de la costa de la Península Antártica. Con este mapa han llegado a la conclusión de que muy probablemente esta “nieve verde” se extienda a medida que aumentan las temperaturas globales. El estudio se ha publicado en la revista Nature Communications.

El equipo, integrado por investigadores de la Universidad de Cambridge y el British Antarctic Survey, ha combinado datos de satélites con observaciones en el terreno realizadas durante dos veranos en la Antártida.

Estas algas tienen, a nivel individual, un tamaño microscópico, pero cuando crecen en masa le dan a la nieve un curioso tono verde brillante que puede verse desde el espacio.

El mapa supone “un avance significativo en nuestra comprensión de la vida terrestre en la Antártida, y cómo podría cambiar en los próximos años a medida que el clima se calienta”, según explica el Dr. Matt Davey del Departamento de Ciencias de las Plantas de la Universidad de Cambridge. “Las algas de nieve son un componente clave de la capacidad del continente para capturar dióxido de carbono de la atmósfera a través de la fotosíntesis”.

Las floraciones de algas verdes de nieve se producen alrededor de la costa antártica, particularmente en las islas a lo largo de la costa oeste de la península. Estas algas crecen en áreas más cálidas, donde las media de las temperaturas está sobre los cero grados centígrados durante el verano austral, los meses de verano del hemisferio sur de noviembre a febrero. En la península Antártida es donde se ha experimentado el calentamiento más rápido en la última parte del siglo pasado.

Los investigadores han descubierto que la distribución de las algas verdes de la nieve también está fuertemente influenciada por las aves marinas y los mamíferos, cuyo excremento funciona como un fertilizante natural altamente nutritivo para acelerar el crecimiento de algas. Más del 60% de las flores se encontraron a menos de cinco kilómetros de una colonia de pingüinos. También se observó que las algas crecían cerca de los sitios de anidación de otras aves, incluidos los skuas, así como aquellas áreas donde las focas llegan a tierra.

El equipo usó imágenes del satélite Sentinel 2 de la Agencia Espacial Europea tomadas entre 2017 y 2019, y las combinó con mediciones que hicieron en el terreno en la Antártida en la Bahía Ryder, Isla Adelaida y la península Fildes , Isla Rey Jorge. Se identificaron un total de

1679 flores separadas de algas verdes en la superficie de la nieve. Juntas, las algas cubrían un área de 1,9 km2, lo que equivale a un sumidero de carbono de alrededor de 479 toneladas.

Casi dos tercios de las floraciones de algas verdes se han detectado en islas pequeñas y sin terreno elevado. Con el aumento de temperaturas, estas islas pueden perder su capa de nieve de verano y con ella sus algas nevadas. Sin embargo, en términos de masa, la mayoría de las algas de nieve se encuentran en un pequeño número de flores más grandes en el norte de la Península y las Islas Shetland del Sur, en áreas donde pueden extenderse a tierras más altas a medida que la nieve baja se derrite.

Por todo esto, los científicos están convencidos que a medida que la Antártida se calienta, la masa total de algas nevadas aumentará, ya que “la propagación a tierras más altas superará significativamente la pérdida de pequeños parches de algas en las islas”, explica Andrew Gray, autor principal del artículo e investigador de la Universidad de Cambridge y NERC Field Spectroscopy Facility de Edimburgo.

La Antártida es el continente más austral del mundo y lo identificamos como una zona congelada cubierta de nieve y hielo. Pero allí puede existir una abundante vida terrestre, muy sensible a los cambios climáticos en la región.

Los musgos y los líquenes forman los dos mayores grupos visibles de organismos fotosintéticos, y han sido los más estudiados hasta la fecha. Este nuevo estudio ha encontrado que las algas microscópicas también juegan un papel importante en el ecosistema de la Antártida y su ciclo del carbono.