El coronavirus que causa el COVID-19 podría volverse endémico como el VIH, dijo el miércoles la Organización Mundial de la Salud (OMS), al tiempo que advirtió contra cualquier intento de predecir la duración de la enfermedad y pidió un “esfuerzo gigante” para contrarrestarla.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

“Es importante dejarlo establecido: el virus puede convertirse en otro virus endémico en nuestras comunidades y puede que nunca desaparezca”, declaró el máximo experto en emergencias de la OMS, Mike Ryan, durante una comparecencia por internet.

“Creo que es importante que seamos realistas y no me parece que nadie pueda predecir cuándo desaparecerá la enfermedad”, agregó. “Creo que no hay promesas en esto y no hay fechas”.

Sin embargo, Ryan afirmó que había cierto control sobre la forma en la que las personas lidiaban con el virus, aunque se necesitaría un “esfuerzo enorme” aun si finalmente se conseguía una vacuna.

Se están desarrollando más de 100 vacunas potenciales, incluidas varias en ensayos clínicos, pero los expertos han subrayado las dificultades de encontrar inmunizaciones que sean efectivas contra los coronavirus.

Ryan apuntó que existen vacunas para enfermedades como el sarampión, que no se ha erradicado.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, agregó que “es problema de todos, y todos deberíamos contribuir a detener esta pandemia”.

Ryan indicó que se requería un “control muy significativo” del virus para reducir la evaluación del riesgo, que según él permaneció alto a “niveles nacional, regional y global”.

Los gobiernos de todo el mundo tienen el dilema de cómo reabrir sus economías conteniendo el virus al mismo tiempo, con casi 4,3 millones de contagiados, según un recuento de Reuters, y más de 291.000 muertes.

La Unión Europea presionaba el miércoles por una reapertura segura de sus fronteras, al tiempo que insistía en medidas de protección como las mascarillas en los aviones, para intentar salvar al deprimido sector turístico para la lucrativa temporada veraniega boreal ahora que caen las infecciones por coronavirus.

Pero expertos en salud pública dicen que se necesita extrema precaución para evitar nuevos brotes. Ryan dijo que abrir las fronteras terrestres era menos arriesgado que facilitar el transporte aéreo, lo cual era un “desafío diferente”.

“Necesitamos tener la mentalidad de que tomará algún tiempo salir de esta pandemia”, afirmó la epidemióloga de la OMS Maria van Kerkhove en la sesión informativa.