El sector turístico ve cómo las previsiones de recuperación de cierta actividad empeoran por momentos. El verano está perdido y las proyecciones de desescalar el confinamiento que fija el Gobierno no hacen más que postergar los plazos. Por eso, tras la última actualización de plazos de Pedro Sánchez del sábado por la tarde, Exceltur, principal lobby de la industria, empeoró todavía más el peor escenario que afronta el sector.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

Según su última actualización, si se confirma el escenario de cierre de actividad del sector hasta finales de año debido a la crisis del coronavirus, este podría tener un impacto de 124.150 millones de euros en la actividad de la industria en el 2020, lo que supone una caída del 81,4% sobre el total de la actividad del año anterior.

La patronal turística ha monitorizado en los últimos días el impacto de la paralización de la actividad y ha constatado que las previsiones están empeorando de manera acelerada en las siete comunidades autónomas analizadas, en relación con el escenario central que había previsto hasta el pasado 30 de marzo. Por ello ha revisado otra vez al alza las pérdidas que podría registrar el sector turístico nacional este año teniendo en cuenta el postergamiento en los posibles plazos de arranque de las actividades turísticas, la inexistencia de protocolos “conocidos, precisos y consensuados”, así como un calendario de aplicación en el tiempo.

Catalunya sería la más afectada, con un descenso de la actividad cifrado en 25.218 millones de euros

Según Exceltur, Catalunya será el destino más afectado, con una caída de la actividad turística respecto al 2019 en el entorno de los 25.218 millones de euros. Le siguen Andalucía (20.888 millones), Madrid (15.442 millones), Baleares (13.520 millones), la Comunidad Valenciana (13.450 millones) y Canarias (12.645 millones). Por todo ello, Exceltur reclama un plan de rescate de emergencia muy superior al actual, que incluya medidas más específicas de apoyo al sector con el objetivo de salvar buena parte del tejido turístico empresarial así como el empleo.

En la misma dirección se mueven las revindicaciones de los agentes sociales del sector. La Confederación Española de Alojamientos Turísticos (Cehat), con la participación de Hosbec, CC.OO. y UGT, han propuesto al Gobierno extender seis meses la posibilidad de tramitar ERTE por fuerza mayor en el sector y la protección específica a sus desempleados, pues esta actividad tardará más en reanudarse.

En un documento dirigido al Ejecutivo, la patronal y los dos sindicatos piden además protección para los trabajadores fijos discontinuos, al tiempo que se comprometen a que los trabajadores con esta modalidad contractual sean llamados por las empresas en la fecha inicialmente prevista y, posteriormente, se les incluirá en el correspondiente ERTE, como al resto de la plantilla.

Asimismo, solicitan que se establezca un periodo de doce meses de carencia en las amortizaciones de capital en las operaciones financieras que apalancan la actividad, pagando sólo los intereses de esas operaciones y devolviendo el capital mediante la ampliación de esos meses en el vencimiento inicial. También reclaman una exención del impuesto de actos jurídicos documentados en las novaciones de los préstamos y la aplicación de unos aranceles máximos tanto notariales como registrales.

Por su parte, la patronal de alojamientos turísticos se compromete a no recurrir a trabajo temporal o contratos de duración determinada hasta el reingreso de la totalidad de la plantilla afectada por ERTE por fuerza mayor. Asimismo, asegura que las empresas desplegarán los medios preventivos que garanticen la seguridad de trabajadores y clientes, cuando se reanude la actividad.