El deshielo de Groenlandia y Antártida elevará el nivel del mar otros 17 centímetros para 2100.

Se sabía que el casquete polar ártico perdía hielo de forma acelerada. El deshielo también se estaba produciendo en el antártico. Ahora, un amplio grupo de científicos ha combinado los datos de ambos polos para calcular cuánta masa helada están perdiendo: cerca de medio billón de toneladas al año. Lo peor es que el ritmo de pérdida se ha multiplicado por seis en apenas tres décadas. Dentro de otras ocho, tanta nueva agua habrá subido el nivel del mar otros 17 centímetros.

Combinando datos de 11 satélites, casi un centenar de científicos del equipo IMBIE han obtenido la imagen más actualizada del estado de los casquetes polares. Impulsado tanto por la NASA como por la ESA, este proyecto compara y reconcilia las mediciones obtenidas por distintas técnicas en ambos extremos del planeta.

Sus resultados combinados, recién publicados en la edición impresa de la revista Nature, muestran que Groenlandia y la Antártida han perdido la cantidad de 6,4 billones de toneladas de hielo entre 1992 y 2017. Lo peor es que cada año se pierde una cantidad mayor. A comienzos de los años noventa del siglo pasado, se deshelaban unos 81.000 millones de toneladas. La media de la pasada década fue de 475.000 millones de toneladas. Eso supone que el deshielo ahora es seis veces mayor que el de hace 30 años.

De los 81.000 millones de toneladas anuales desheladas en los noventa se ha pasado a 475.000 millones al año en la pasada década.

“Tanto Groenlandia como la Antártida han estado perdiendo hielo constantemente desde al menos 1992”, dice Mark Pattle, ingeniero de isardSAT, empresa que participa en el proyecto IMBIE. “En Groenlandia hemos visto un fuerte aumento de pérdidas entre 2002 y 2007 en comparación con los años anteriores y alcanzó su tasa máxima de pérdidas entre 2007 y 2012. Para la Antártida, más de la mitad de esta pérdida ha ocurrido desde 2012”, añade.

Small chunks of ice float on the water near Fournier Bay, Antarctica, February 3, 2020. REUTERS/Ueslei Marcelino     SEARCH
Hielo en la Antártida
Imagen: REUTERS/Ueslei Marcelino

El nivel del mar ha subido 1,78 centímetros debido a tanto deshielo. Eso supone un tercio del total de elevación marina en estos 30 años. A este aumento hay que sumar el provocado por la expansión térmica del agua, que gana volumen a medida que se calienta por el cambio climático. Unos milímetros pueden parecer pocos, pero cualquier incremento en vertical se traduce en avances en horizontal de entre 50 y 100 veces.

“Cada centímetro de aumento del nivel del mar conlleva más inundaciones y erosión costeras”, comenta en una nota Andrew Shepherd, de la Universidad de Leeds (Reino Unido), principal autor del estudio. “Si la Antártida y Groenlandia siguen en la ruta del peor escenario climático, provocarán una subida extra del océano de 17 centímetros para finales de siglo. Esto supondría que 400 millones de personas estarían expuestas al peligro de inundaciones costeras anuales para 2100”, añade.

Según el estudio, la mayor parte del deshielo se debe a un proceso físico casi mecánico más que al aumento de la temperatura. Las mayores pérdidas se están produciendo en el frente de los glaciares. Expuestos a un mar más cálido, estos frentes se derriten más rápido, lo que provoca que el resto del glaciar, como un río de hielo que es, avance más rápido hacia el agua, realimentando el proceso. Casi todo el hielo perdido en la Antártida y la mitad del de Groenlandia se ha desvanecido de esta manera. El resto de las pérdidas en el casquete ártico se debería a la mayor temperatura del aire que hace que se derrita la capa superior.