En lugar de imprimir su propia moneda, muchos Estados alrededor del mundo deciden utilizar monedas extranjeras. Esto se conoce como política de sustitución de monedas o dolarización, en el caso de las economías que optan por tomar al dólar estadounidense como divisa de referencia para el valor de su moneda o directamente para su uso oficial a nivel local. Dicha práctica ha sido especialmente común en América Latina, una región en la que los países han recurrido en distintas oportunidades a la vinculación monetaria con el dólar para hacer frente a periodos de inestabilidad cambiaria.

Con la crisis económica agravándose en Argentina, algunos analistas han vuelto a contemplar la opción de dolarizar la economía como una alternativa para superar la continua devaluación del peso. Esta política ya había sido adoptada durante la década del noventa y, en gran parte a causa de ella, el país austral cayó en la crisis de 2001, la peor que ha atravesado esta nación en su historia reciente.

En esta infografía de Statista, realizada en base a datos del Fondo Monetario Internacional, mostramos los Estados que utilizan monedas extranjeras en su economía nacional. En el continente americano, Ecuador, por ejemplo, tiene actualmente al dólar como su moneda oficial. Panamá, por su parte, cuenta con una moneda local (el balboa) cuyo valor depende del del dólar de Estados Unidos. La política de vinculación al dólar también se ha adoptado en varios países de la Península Arábiga, incluyendo a Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Mientras tanto, el uso sustituto del euro o la vinculación de monedas locales a su cotización es más común entre países del sureste europeo y de África Occidental.