Hay algunas clasificaciones que ninguna nación quiere liderar. Yemen acaba de ser nombrada la nación más frágil en el Índice de Estados Frágiles de 2019 del Fondo para la Paz. El estado menos frágil es Finlandia.

Entre estos dos países se encuentra todo el espectro de la estabilidad nacional. La buena noticia es que las condiciones para la mayoría de las personas del mundo están mejorando lentamente, dice J. J. Messner, director ejecutivo del Fondo para la Paz. "A pesar de todos los artículos negativos de la prensa, está ocurriendo un progreso significativo en el trasfondo", expresa.

Los cinco países más frágiles, que se consideran que están en ‘Muy alta alerta de fragilidad’, son Yemen, Somalia, Sudán del Sur, Siria y la República Democrática del Congo. En la categoría ‘Alta alerta de fragilidad’ se encuentran la República Centroafricana, Chad, Sudán y Afganistán.

Imagen: Índice de Estados Frágiles

'Los más empeorados'

Venezuela y Brasil empataron por el título del país más empeorado. La política ha desgarrado a ambas naciones. La elección de Venezuela del año pasado agravó los problemas económicos y sociales de larga data. El puntaje de Brasil ha bajado los últimos seis años debido a los problemas económicos, la corrupción y el deterioro de los servicios públicos.

Imagen: Índice de Estados Frágiles 2019

Otras naciones cuyas clasificaciones cayeron en la lista de 2019 fueron Nicaragua, el Reino Unido, Togo, Camerún, Polonia, Malí, Yemen, Tanzania, Honduras y los Estados Unidos. Libia, Siria, Malí, Yemen, Venezuela y Mozambique fueron los países que sufrieron deterioros más rápidos durante la última década.

Índice de Estados Frágiles 2019

Cualquier ciudadano del Reino Unido alarmado por ver a su nación clasificada como la cuarta más empeorada encontrará que tres de los 12 indicadores utilizados para compilar el índice causaron en gran parte la baja puntuación: el comportamiento de las élites gobernantes, las divisiones sociales y la legitimidad estatal.

Los autores señalan la influencia del brexit como un factor importante del empeoramiento. Pero también señalan que el empeoramiento a largo plazo del puntaje del Reino Unido es anterior al referéndum sobre la permanencia en la Unión Europea. Incluso antes de 2016, los autores dicen que el Reino Unido tuvo la séptima peor tendencia de los mismos tres indicadores, y sugieren que los problemas del país están muy arraigados y es poco probable que se resuelvan al salir de la UE.

Los Estados Unidos ingresaron en la categoría de ‘Más empeorados’ debido a los puntajes bajos en las mismas categorías que el Reino Unido, más un puntaje en declive sobre los derechos humanos y el respeto a la ley, en parte como reflejo de las divisiones políticas, controversias legales y el problema de la inmigración.

Los autores del informe también detectan los disturbios de una segunda primavera árabe en Argelia, Marruecos y Túnez. Sostienen que la importancia de los factores económicos, sociales y políticos que perjudicaron la clasificación de los índices de estos países antes de los levantamientos populares en el norte de África está creciendo.

Esperanza para el futuro

Pero el panorama mundial no es del todo sombrío. Cuba y Georgia se clasificaron como los países que más han mejorado en el índice durante la última década. Mauricio se convirtió en la primera nación africana en alcanzar el estado de ‘Muy estable’, mientras que Singapur fue la primera nación asiática en ingresar a la categoría de ‘Sustentable’, uniéndose a países como Nueva Zelanda, Suecia y Luxemburgo.

El progreso en África se reflejó cuando Botsuana y las Seychelles se unieron a la categoría de ‘Estable’.

Messner dice: “Ciertamente, todavía hay muchos conflictos, pobreza y desigualdad en el mundo. Pero los datos sugieren que la mayoría de los países están haciendo mejoras de manera gradual, lo que proporciona un futuro más esperanzador para su gente".

Las 12 categorías del índice con las que se miden las naciones son: situación y respuestas de seguridad; comportamiento de las élites gobernantes; divisiones sociales; rendimiento económico; desigualdad económica; emigración; legitimidad estatal; servicios públicos; derechos humanos y estado de derecho; presiones demográficas; refugiados; intervención externa.

Douglas Broom, escritor sénior, contenido formativo