¿Cómo es el tema? Sabemos que nuestros océanos están bajo la amenaza sin precedentes de calentamiento, acidificación, sobrepesca y contaminación por plástico, entre otros problemas. Al aplicar tecnologías de la cuarta revolución industrial y sumar la combinación perfecta de interesados del sector público y privado, creemos que los Amigos de Acción Oceánica pueden hacer una buena diferencia en algunos de estos asuntos.

Comencemos con la tecnología. Se está generando una avalancha de datos enorme a través de los sensores avanzados que llevan los barcos, los satélites, los drones de alta mar, las redes de pesca e, incluso, las tablas de surf. Sin embargo, estos datos no se están explotando por completo. Estamos trabajando con una red de científicos, desarrolladores de tecnología y empresarios para generar esta riqueza de información sobre el océano, disponible en una plataforma digital integral de código abierto destinada al bien público mundial.

Tal como Interpol permite que los organismos que luchan contra el delito en todo el mundo compartan información, esperamos que esta plataforma ayude a los gobiernos a recuperar las industrias pesqueras, a evitar que los buques que pescan de manera ilegal descarguen sus capturas y a colaborar con las empresas, los minoristas y las personas que se dedican al comercio de pescados y mariscos, y cuya subsistencia depende del océano.

¿Qué implica esto para las comunidades y los medios de vida locales? Miles de millones de personas de todo el mundo dependen del océano para extraer alimentos y generar ingresos. No obstante, las cuestiones económicas en relación a cómo generamos alimento a partir del océano están distorsionadas. La pesca ilegal involucra en gran medida a los arrastreros de tamaño industrial. Por lo tanto, evitar que descarguen sus capturas permitiría mantener las reservas para aquellos que pueden pescar de manera sustentable. Asimismo, una mejor vigilancia en las zonas marinas protegidas ayudaría a la industria pesquera mundial en su totalidad: luego de que se recuperen las reservas, estas se trasladarían a otras zonas, donde también repondrían reservas.

Trabajo listo, ¿entonces? La tecnología solo nos permite hacer que se cumplan las regulaciones que antes se ignoraban. Lo siguiente es construir la voluntad política. Con miras a la Conferencia sobre los Océanos de la ONU de 2020, la Conferencia de la ONU sobre Biodiversidad de 2020 en China y los esfuerzos de la ONU por hacer que los años que van de 2021 a 2030 sean la “Década de las Ciencias Oceánicas”, nuestra alianza de múltiples interesados estará muy activa en la reunión del G7, en la Asamblea General de la ONU y en otras reuniones para colocar este asunto en la cima de la agenda. También estará atenta a la Cumbre del APEC de 2019 —organizada por Chile, una nación muy activa en el asunto— donde esperamos que la protección marina avance.

Parece una iniciativa de múltiples interesados... Absolutamente. Los Amigos de Acción Oceánica están trabajando con los gobiernos para ratificar e implementar el Acuerdo sobre Medidas del Estado Rector del Puerto (un acuerdo mundial para hacer frente a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada) así como con el enviado especial para los Océanos del secretario general de las Naciones Unidas; con especialistas en datos como el Centre for Ocean Solutions de la Universidad de Stanford, el Grupo Ambiental Pew, the Nature Conservancy, Global Fishing Watch y con los minoristas que suscribieron nuestra Declaración de Trazabilidad del Atún 2020 para asegurar cadenas de suministros sustentables.

¿Algo más que podamos esperar del 2019? Mucho. Sabemos que nuestra reunión anual de enero convocará a las personas con el conocimiento y los contactos para acelerar las soluciones concretas necesarias para proteger el océano. Esperamos que esto genere la colaboración e inversión de otros múltiples interesados para tomar medidas sobre los océanos. Los Amigos de la Acción Oceánica están organizando una jornada de día completo para movilizar los socios que se necesitan para dar pasos concretos en 2019.

También aprovecharemos la reunión para colocar en la cima de la agenda internacional el asunto de la explotación minera a grandes profundidades. Con nuestro afán incesante por los minerales raros, cada vez más firmas están apuntando hacia las profundidades marítimas para extraerlos. El gran problema de este tipo de extracción es que, si bien está regulado, el impacto ambiental se desconoce ampliamente y suele haber poca transparencia en la forma de tomar las decisiones.

Oliver Cann, jefe de Contenido de Medios, Foro Económico Mundial Ginebra