En su famosa teoría de la evolución, Charles Darwin dijo: "No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que mejor se adapta a los cambios". En el mundo actual de cambios incesantes, estoy tentado de parafrasear a Darwin y decir: no es la especie más calificada la que sobrevive ni la más hábil, sino la que mejor se adapta a los cambios.

Para mantenerse al día con la transformación, el aprendizaje ha traspasado los límites de la educación formal. Ya no se limita a la enseñanza en un ambiente escolar. Por supuesto, aún nos esforzamos por obtener los títulos y certificados de los sistemas educativos del siglo XX. Pero, para citar la publicación Mind the (Skills) Gap de Harvard Business Review: "Las lecciones aprendidas en la escuela pueden quedar obsoletas mucho antes de que se terminen de pagar los préstamos estudiantiles". Como esta publicación señala, las habilidades que los graduados adquieren en la universidad durante una licenciatura, que solían proporcionar suficiente formación básica para durar toda una carrera, hoy en día tienen una expectativa de vida útil de apenas cinco años.

A su vez, en un estudio del impacto de los cambios perturbadores en las habilidades existentes en su reciente informe El futuro de los trabajos, el Foro Económico Mundial descubrió que: "En promedio, para el año 2020, más de un tercio del conjunto de habilidades básicas deseadas para la mayoría de las ocupaciones se compondrán de habilidades que aún no se consideran fundamentales para el trabajo de hoy". O, como Mark Niemann-Ross autor de lynda.com dice con absoluta claridad: "Dentro de cuatro años, tendrá que volver a aprender el 30 % de su trabajo".

El enigma de la guitarra hawaiana

Esto exige un entorno de aprendizaje en el que las habilidades pueden evolucionar constantemente mediante un aprendizaje permanente. Como escribió el escritor y futurólogo estadounidense, Alvin Toffler: "Los analfabetos del siglo XXI no serán los que no sepan leer ni escribir, sino los que no puedan aprender, desaprender y reaprender". Cada uno de nosotros debe esforzarse por incorporar una cultura en la que debemos aprender, desaprender y reaprender constantemente. O, como las palabras que acuñó un colega en una reunión reciente de toda la compañía, debemos construir nuestra propia estrategia "ADR, entendida como la capacidad de Aprender, Desaprender y Reaprender".

Las calificaciones son solo una puerta de ingreso en este nuevo paradigma. La norma es mantener "la velocidad". Doug Thomas y John Seely Brown, autores de Una nueva cultura de aprendizaje, describen esto como una nueva forma de cultura en la que "el conocimiento es visto como fluido y en evolución".

Más que aprender constantemente nuevas habilidades, es el desaprender las viejas habilidades lo que plantea el desafío más grande en esta situación. Hace poco observé esto mientras veía a dos jóvenes aprender a tocar la guitarra hawaiana. Uno de ellos ya sabía tocar la guitarra española; mientras luchaba por desaprender sus habilidades, al estudiante que comenzaba de cero le resultaba mucho más fácil aprender la nueva habilidad.

Y sin embargo, desaprender se ha convertido en un imperativo en la actualidad. Ya sea que se trate de tecnología, negocios, cuidado de la salud o deportes, el escenario de rápido cambio requiere que se desaprendan las formas pasadas para reaprender las metodologías avanzadas. Para ayudar a transitar este proceso de reestructuración inevitable, recomiendo un método simple de tres pasos: una extensión de lo que llamamos la estrategia de Modo 1-2-3.

1. Afile sus habilidades existentes

El modo 1 consiste en actualizar y mejorar sus habilidades básicas. Haga todo lo necesario para que sean mejores y más rápidas. Manténgase al día con los nuevos desarrollos dentro de su campo. Ponga a prueba su conocimiento más allá de lo que su rutina diaria requiere. Prepárese para el día de lluvia en el que finalmente tenga la ocasión de mostrar lo mejor de usted mismo. Este es su punto óptimo; asegurarse de que tiene sus habilidades suficientemente afiladas para que se conviertan en su ventaja competitiva en un entorno de trabajo dinámico es un primer paso. Esto garantizará su valor y relevancia actuales.

2. Expanda sus habilidades para un escenario cercano

El modo 2 consiste en aprender habilidades complementarias. Ampliar su experiencia a un escenario cercano. Este podría ser un movimiento horizontal o vertical. Demuestra una mente alerta y curiosa, una estrategia de aprendizaje que es en sí misma una habilidad para las grandes exigencias de hoy en día. Aproveche todas las oportunidades que tenga para mejorar sus cualificaciones profesionales. Tome cursos, obtenga nuevas certificaciones, aproveche los módulos de aprendizaje gratis en línea. Adquiriendo habilidades en creciente demanda se coloca en una posición fuerte para acelerar su crecimiento, ya que contará con los conocimientos que le permitirán aprovechar rápidamente las nuevas oportunidades profesionales.

3. Proteja su carrera del futuro

El modo 3 consiste en discernir los cambios que surgen en el entorno de trabajo. Entender dónde está parado en la vida media de su conjunto de habilidades y evaluar cuáles han perdido su valor podría ser una buena idea. Controle la realidad con una mirada dura, y luego trace una hoja de ruta a largo plazo. Encontrará que esto podría no ser un esfuerzo para llevar adelante usted solo. Podría requerir colaboración e innovación conjunta, y aprender a trabajar dentro de los ecosistemas de negocios.

Mientras que las organizaciones deben invertir en proporcionar las oportunidades de formación necesarias, actualmente la clave del éxito recae en cada persona.

En Tendencias globales de capital humano 2017 de Deloitte, el tema de mejorar las carreras de los empleados y transformar el aprendizaje corporativo ha surgido como la segunda tendencia más importante. Mientras las empresas construyen la organización del futuro, el informe concluye que "el aprendizaje permanente es fundamental para el éxito del negocio" y les pide a las organizaciones que brinden la capacitación para "el aprendizaje que nunca se detiene".

Explorar un mundo en el que las carreras cubren 60 años, incluso mientras la vida media de las habilidades aprendidas sigue cayendo a solo cinco años, señala: "En el pasado, los empleados aprendían habilidades para hacer una carrera; ahora, la carrera en sí misma es un viaje de aprendizaje".

Este es el mundo en el que vivimos hoy, una realidad ineludible.