Al menos 4000 personas se han ahogado en el Mediterráneo en 2016, una cifra récord. Además, hay crisis mucho mayor de refugiados que se está produciendo en Turquía, Jordania, Líbano, África subsahariana y Asia Meridional.

Tampoco debemos olvidar el número mucho mayor de personas que han dejado sus hogares como migrantes —aproximadamente 1 de cada 33 personas en el mundo de hoy— que se trasladan en gran parte en busca de trabajo.

Una parte importante de estos migrantes también es vulnerable, especialmente los menores no acompañados, ante peligros el tráfico ilegal de migrantes y la trata de personas.

Pero esto no se trata de una competencia por la compasión

En países de todo el mundo, los migrantes altamente calificados siguen impulsando la innovación y la empresa; y los que tienen menos formación solventan la carencia de trabajadores en el mercado laboral. Existen pruebas incontrovertibles de que los migrantes en general emplean a más personas de las que quedan sin trabajo; aportan más al sistema de bienestar social de lo que extraen y crean nuevos mercados para la industria nacional. No debe sorprender entonces que casi todos los dirigentes empresariales estén dispuestos a expresarse en contra de Brexit.

Los migrantes también se han convertido en el principal motor del desarrollo. El Banco Mundial estima que entre ellos pueden enviar a su país hasta 600 000 millones de dólares este año, un mínimo de tres veces el valor de toda la ayuda externa. Los expertos en desarrollo coinciden en que las transferencias desempeñarán un papel fundamental en la financiación de los objetivos de desarrollo sostenible.

Además de las repercusiones en la economía y el desarrollo, los migrantes también generan la diversidad en la que prosperan las sociedades multiculturales, las ciudades globales y la cultura contemporánea.

Sin embargo, también generan miedo

Existen preocupaciones justificadas de que en algunos municipios, e incluso en países, la cantidad de migrantes es demasiado alta. Una creciente xenofobia tiene sus raíces complejas en las desigualdades de la globalización, el legado de la crisis financiera global y un malestar visceral e incomprensión del Islam. Algunos migrantes han conspirado o han llevado a cabo actos terroristas este año, pero son los criminales; y algunos están aprovechando el estado del bienestar social.

El Consejo Mundial Futuro sobre Migración, que copresido junto con la senadora canadiense Ratna Omidvar, apoyará el trabajo de integración de los refugiados, y también procurará asegurar que la migración siga siendo un tema central del Foro Económico Mundial.

Esto se debe a que el Foro Económico Mundial tiene el potencial de cubrir tres carencias del sistema internacional de migración. La primera es la falta de paciencia política e institucional para enfrentar los desafíos a corto plazo de la migración a fin de aprovechar sus beneficios a largo plazo. La segunda es la falta de espacio para un debate objetivo que no se centre en torno a los polos promigración y antimigración. La tercera es la falta de una oportunidad sistemática para reunir a todas las personas que puedan ayudar a mejorar los resultados y las percepciones de la migración: los gobiernos, los municipios, la sociedad civil, el sector privado, los medios de comunicación y los propios migrantes.