Un viaje tripulado a Marte no será como el que hiciera el Apollo 11 a la Luna en 1969 -donde Neil A. Armstrong y Edwin E. Aldrin Jr. estuvieron unas horas en el satélite antes de regresar a casa.

Ir a Marte significa pasarse un mes en una superficie con temperaturas extremas y en una atmósfera que no ofrece la protección adecuada para radiaciones de alta energía.

¿Qué material puede proteger a los humanos, que sea económico, liviano y no convierta los refugios en cuevas oscuras? Para los expertos de la NASA sólo hay uno: hielo.

NASA/CLOUDS AO/SEARCH

Esta fue la conclusión a la que llegaron expertos de la NASA junto diseñadores, arquitectos y académicos que se reunieron la semana pasada en el centro de investigaciones de la NASA en Langley, Virginia, Estados Unidos, para crear un concepto de casa sostenible para el planeta rojo.

"Tras un día dedicado a identificar necesidades, objetivos y dificultades, pudimos evaluar muchas ideas descabelladas y fuera de lo común para llegar a un diseño de casa de hielo como la solución ingeniosa", dijo el jefe de sistema de ingeniería de Langley Kevin Vipavetz.

La

Esto permite que sea liviana y fácil de armar por robots que -poco a poco- irán llenando con agua las cámaras que componen la capa de hielo que protegerá a los primeros astronautas.

El agua sería extraída de muchas zonas del planeta con abundante agua helada justo debajo de la superficie.

Además, debido a que el agua puede convertirse en combustible para los vehículos marcianos, esta estructura también cumple la función de tanque de almacenamiento.

Como el agua está compuesta por hidrógeno, es -según los expertos- un excelente material de protección de los rayos cósmicos galácticos.

Estos rayos son uno de los mayores peligros a los que se enfrentarán los humanos en Marte, pues pueden atravesar la piel y células del cuerpo, lo que lleva a un mayor riesgo de desarrollar cáncer o alguna enfermedad aguda relacionada con la radiación.

Además de ofrecer la protección necesaria, una casa de hielo tiene la ventaja de que permite el paso de la luz; lo que ayudará a que los humanos no se sientan en una cueva y no vean afectado su reloj biológico.

"Todos los materiales que hemos seleccionado son traslúcidos, así que la luz exterior puede pasar y dar la sensación de que están en una casa, no en una cueva", se lee en el sitio web de la NASA.

El reto ahora es elegir el resto de los materiales que soporten años de condiciones extremas en la atmósfera marciana y calcular la cantidad de agua que podrán extraer del subsuelo para crear ese escudo protector helado.