El término “marca personal” puede sonar un tanto narcisista, pero no debe malinterpretarse. Se trata simplemente de esto: antes, las vidas de un grupo selecto entre nosotros se documentaban. Ahora eso se ha expandido prácticamente a todo mundo, así que ya sea que le llamemos marca personal o “la totalidad de mi persona en línea”, o simplemente tu legado, todo a lo que esto se refiere es la documentación.

En la actualidad, la única manera en la que tú tendrías algún tipo de documentación sobre la vida cotidiana de tu tatarabuelo sería si hubiera sido famoso, alguien que vivía en el “ojo público”. Ahora, con cada pensamiento y cada persona captada en texto, fotografía y video, tenemos un contexto dramáticamente más amplio de la vida de una persona.

Una de las grandes desventajas de ser una celebridad –estar bajo el escrutinio constante –ahora se ha extendido a las masas.

En muchos casos, la tecnología, más que algún cambio de conducta, ha generado esto. Hay un buen motivo detrás del éxito de Snapchat, Secret y otras aplicaciones que “desaparecen” o son anónimas. Nos ayudan a seguir siendo nosotros mismos al permitirnos mantenernos fuera de un registro permanente (de la misma manera que lo hicieran nuestros abuelos). No obstante, algo de lo que los usuarios deben estar al tanto es que lo que dicen hoy tiene el potencial de escucharse en el futuro distante. Ocultar generaciones de chismes debajo del tapete ya no es posible.

El siguiente es un ejemplo desde la perspectiva de un padre de familia. Va a ser muy difícil enseñarles a mis hijos a no decir malas palabras. Hace una generación ellos no hubieran tenido acceso a discursos en los que yo paso horas gritando una obscenidad tras otra. Mis hijos van a escuchar mi lenguaje y mis ideas acerca de la educación, y simplemente no voy a poder ser el mismo tipo de hipócrita que otros padres de familia han sido históricamente.

Cuando pensamos en lo que pasa después de que alguien muere, su legado en línea es un concepto interesante pero bastante sencillo. Será parte de su testamento.

Esta es de hecho una idea intrigante: “A mi hijo Barry le dejo todas las contraseñas de mis cuentas de redes sociales”. Esto será una conversación real. En efecto, ya ha comenzado y han surgido varias compañías que ofrecen este servicio.

En lo que a mí concierne, en realidad no me importa lo que pase una vez que muera y me haya ido. Para otras personas, es cuestión de preferencia. Algunas personas les dejan todo su dinero a sus hijos y les dejan hacer lo que quieran; algunas personas lo depositan en un fondo fiduciario y dejan instrucciones claras sobre cómo se deberá gastar. Lo mismo ocurre con tu presencia social. Todos estos servicios son en esencia sistemas de administración de contraseñas, así que si quieres que tus hijos puedan encargarse de tus cuentas y tus memorias, eso es tanto una opción como lo es simplemente asegurarla y dejarla en paz. Creo que eventualmente pasará a ser parte del proceso de toma de decisiones que incluye cuestiones como la herencia y la incineración.

Respecto a la cuestión de a quién le pertenece ese legado, está claro que debe pertenecerle a la familia, a menos que la persona en cuestión lo decida de otra manera. Creo que a las plataformas se les dificultaría bastante comprobar que la cuenta se vuelve propiedad suya después de la muerte de un usuario.

Hubo una era, hace mucho tiempo, en la que no estaba claro a quien le correspondían las pertenencias de una persona muerta. Para superar esto, las sociedades establecieron convenciones de herencias y fondos fiduciarios, de la misma manera que tendremos que hacerlo nosotros para ceder nuestras cuentas de Twitter. Creo que las personas les dejarán sus bienes en línea a los familiares que crean que puedan cumplir con sus deseos y representarlos en la manera que lo deseen.

Por último, todo lo que la tecnología ha hecho es exagerar lo ya existente. El advenimiento de las redes sociales modernas y toda la tecnología asociada con ellos ha forzado a todas las familias a lidiar con las mismas cosas con las que los famosos han lidiado por siglos.

Autor: Gary Vaynerchuk es autor y experto en redes sociales. Es miembro del Consejo para la Agenda Global sobre las Redes Sociales del Foro Económico Mundial.

REUTERS/Phil Noble