En este taller mecánico de Saná, la capital de Yemen, cada día se acumulan decenas de envases vacíos de aceite. Sus dueños los envían a una fábrica de reciclaje de plástico, donde se clasifican por color y tipo. Luego se trituran, se lavan y se secan antes de que una máquina especial los convierta en gránulos, listos para transformarse en tuberías de agua.
Este proceso de reciclaje de plástico da trabajo a la población local y reduce la contaminación por plástico en el medioambiente. Las tuberías se venden a agricultores locales para el riego, lo que les permite ahorrar en tuberías importadas y costosas, sustentar sus medios de vida y ayudarles a cultivar alimentos.
Mira el video para descubrir más sobre cómo los yemeníes reciclan los residuos plásticos.


