Las temperaturas están alcanzando niveles récord y poniendo a prueba la capacidad de nuestro cuerpo para adaptarse. El calor extremo puede provocar golpes de calor y agotamiento, agravar las enfermedades cardíacas y pulmonares e incluso la depresión. El calor extremo causa medio millón de muertes al año en todo el mundo. Y es especialmente peligroso para quienes trabajan al aire libre, por ejemplo, en la agricultura, la construcción y el reparto.