Pyri es un transmisor con forma de piña que se activa con el calor. Ha sido diseñado para su uso en comunidades remotas o vulnerables. La señal de Pyri puede detectarse a una distancia de hasta 50 km, lo que permite a los bomberos localizar con precisión el incendio forestal. Después, la IA coteja las señales de Pyri con datos meteorológicos y satelitales para predecir hacia dónde se propagará el fuego.