Una nueva instalación busca proteger datos sensibles frente a futuras ciberamenazas. Se llama Estación Óptica Terrestre del Centro de Comunicaciones Cuánticas (HOGS). El sistema, de 2,5 millones de libras, fue diseñado por científicos de la Universidad Heriot-Watt de Edimburgo. HOGS utilizará un sofisticado sistema láser para comunicarse con satélites mediante una tecnología llamada distribución cuántica de claves (QKD), con la que intercambiará de forma segura claves de cifrado que luego se usarán para cifrar mensajes.
El Reino Unido está probando tecnología cuántica de vanguardia para proteger comunicaciones satelitales sensibles. La iniciativa se centra en la Estación Óptica Terrestre del Centro de Comunicaciones Cuánticas (HOGS), desarrollada por la Universidad Heriot-Watt de Edimburgo.
Cómo la distribución cuántica de claves hace que los datos sean casi imposibles de piratear
HOGS utiliza la distribución cuántica de claves (QKD), que transmite claves de cifrado mediante fotones en estados cuánticos. Si alguien intenta interceptarlos, el estado cuántico cambia, lo que permite detectar cualquier intrusión y hace que el sistema sea prácticamente invulnerable.
Una nueva red global protegida por tecnología cuántica
HOGS se conectará con la futura Plataforma Satelital para las Comunicaciones Cuánticas Ópticas (SPOQC) para construir una internet cuántica internacional segura. El sistema se utilizará para proteger sectores esenciales como la banca y la sanidad.
Prepararse para un futuro cuántico
Algún día, los ordenadores cuánticos podrían descifrar los métodos de cifrado actuales, por lo que los investigadores también están desarrollando criptografía poscuántica (PQC) para mantener los datos a salvo tanto de amenazas clásicas como cuánticas.


