Solo en Australia, 303 especies necesitan huecos para anidar y refugiarse, entre ellas el 31 % de los mamíferos autóctonos y el 15 % de las aves autóctonas. Hollowhog tiene un cabezal de corte circular que gira a 11.000 revoluciones por minuto y un sistema de extracción que succiona las virutas de madera. Permite a los arboristas perforar profundamente los troncos de los árboles para crear hábitats donde puedan vivir especies en peligro de extinción.