Las floraciones de algas tóxicas son un problema grave y cada vez mayor en todo el mundo. La empresa neerlandesa LG Sonic ha desarrollado transmisores ultrasónicos alimentados con energía solar que previenen las floraciones de algas mediante ondas sonoras, sin dañar a los peces ni a otros animales silvestres. También están equipados con sensores que proporcionan datos sobre la calidad del agua para monitorear, predecir y controlar las floraciones de algas tóxicas. Así es como funciona.