Las prótesis impresas en 3D de Cure Bionics son ligeras y se controlan con los músculos. Se pueden colocar sin intervención quirúrgica y se cargan de forma inalámbrica con energía solar.
Los brazos se pueden imprimir y estar listos en una semana por solo 3.000 dólares. Otros proveedores pueden tardar meses y cobrar hasta 100.000 dólares.
Los brazos de Cure Bionics están disponibles para niños de 8 años en adelante con diferencias en las extremidades. Su bajo peso facilita que los niños los manejen. Un programa inmersivo de entrenamiento en realidad virtual ayuda a los pacientes a aprender a usar los brazos incluso antes de que estén fabricados.
Cure Bionics se fundó en Túnez, donde la empresa emergente ya ha lanzado un prototipo. En la primavera de 2023, lanzará una versión para el público.




