Los inspectores lo despliegan bajo tierra, donde se cuela por túneles que no son seguros para las personas, para buscar defectos estructurales y evaluar qué hay que reparar. El robot mide menos de un metro y puede subir escaleras y sortear obstáculos. Está equipado con una cámara de 360° y sensores infrarrojos para captar datos tanto térmicos como visuales. Se llama Spot y fue diseñado por Boston Dynamics, pero los inspectores del metro de París le han puesto un nombre francés: «Perceval».