El Cerrado, en el centro de Brasil, es la sabana con mayor biodiversidad del planeta. Con una extensión equivalente a la de Inglaterra, Francia, Alemania, España y Suecia juntas, es el segundo bioma más grande de Sudamérica, después del Amazonas. El Cerrado sustenta el 60% de la producción agrícola de Brasil, lo que lo convierte en un elemento clave tanto para la economía brasileña como para el sistema alimentario mundial.