Esta purpurina sin plástico está hecha de pulpa de madera. Es sostenible, no tóxica, vegana y biodegradable y, lo mejor de todo, brilla igual. Unos científicos de la Universidad de Cambridge crearon esta purpurina biodegradable a partir de celulosa, la misma materia que se encuentra en las plantas, las frutas, las verduras y la pulpa de madera. Secaron la solución de celulosa para formar láminas de nanocristales y las trituraron hasta obtener un polvo brillante.
La purpurina corriente es técnicamente un microplástico que acaba en el suelo y el océano, donde daña los ecosistemas e incluso llega a nuestros alimentos. Los pigmentos tradicionales también pueden contener sustancias cancerígenas y requieren mucha más energía para producirse.
La nueva purpurina biodegradable ofrece una alternativa menos perjudicial para los niños y el planeta. Mira el video para saber más.


