Los expertos lo califican de «punto de inflexión» en la lucha contra el alzhéimer. El donanemab ayuda a eliminar una proteína que se acumula en el cerebro. Así, las personas con alzhéimer pueden seguir realizando tareas cotidianas, desde ir de compras hasta contestar el teléfono. Los científicos incluyeron a 1.736 pacientes con alzhéimer en un ensayo. La mitad recibió una infusión mensual de donanemab. El resto recibió un placebo. Tras 76 semanas, el fármaco había ralentizado en un 35 % la progresión de la enfermedad en pacientes en fase inicial.