El MouthPad se coloca contra el paladar. Cuenta con un panel táctil sensible a la presión y sensores de movimiento, y se conecta con teléfonos, tabletas y ordenadores mediante Bluetooth. Traduce los gestos de la lengua en clics, movimientos del cursor y desplazamientos en tiempo real para que los usuarios puedan jugar, chatear, estudiar y trabajar.