Un emprendedor de Benín ideó una forma de ayudar a frenar la deforestación en África occidental. La empresa de Roland Adjovi toma residuos agrícolas, como hojas de maíz y cáscaras de coco, los quema hasta convertirlos en polvo carbonizado y comprime ese polvo en briquetas. Estas contaminan menos que el carbón vegetal convencional y sus cenizas pueden usarse como fertilizante. Adjovi afirma que se inspiró para fundar Eco Sika después de ver camiones cargados de carbón salir del bosque.