Esta boya resistente a las tormentas está anclada al fondo del océano y flota bajo la superficie del agua, aprovechando la energía de las olas que pasan. Su creadora, AWS Ocean Energy, la probó durante 6 meses en las Orcadas, Escocia. Capturó 10 kW de potencia con olas moderadas y 80 kW en condiciones máximas. Un 20 % más de lo previsto.