Estas células solares son más finas que un cabello humano y proporcionan 18 veces más energía por kilo que las células convencionales, con un peso 100 veces menor. Sus inventores del MIT afirman que los paneles se pueden imprimir con materiales a base de tinta y que son rápidos, fáciles y baratos de fabricar. Pueden adherirse a cualquier superficie, desde las alas de un dron hasta las velas de un barco. Mira el video para conocer más sobre las posibles aplicaciones de estas células solares ultrafinas.

Transición energética
La demanda de electricidad se está disparando: ¿cómo podrán nuestros sistemas eléctricos satisfacerla?
