Las extensiones de cabello sostenibles de Rebundle, hechas de fibras de plátano, son una alternativa ecológica a las extensiones sintéticas.
Estas extensiones de cabello sostenibles están hechas de fibras de plátano, reutilizadas de tallos de banano de África Oriental que, de otro modo, se dejarían pudrir o se desecharían. A diferencia de las extensiones convencionales, no son tóxicas y no irritan el cuero cabelludo.
El impacto ambiental de las extensiones de cabello sintéticas
El mercado mundial de pelucas y extensiones podría alcanzar los 13.280 millones de dólares en 2026, pero las extensiones de cabello sintéticas están hechas de plásticos de baja calidad. Puede ser difícil y costoso reciclarlas, y cada año 14.000 toneladas acaban en vertederos de Estados Unidos. Además, están recubiertas de materiales que pueden irritar el cuero cabelludo.
Rebundle: una alternativa sostenible
La empresa emergente Rebundle fue creada por Ciara Imani May, que sufrió demasiadas veces de picor en el cuero cabelludo. La empresa no solo está abriendo camino con las trenzas de origen vegetal: los clientes pueden enviar sus extensiones sintéticas usadas a Rebundle, que se asegura de que se reciclen para convertirlas en muebles de exterior y herramientas para el césped y el jardín.
Rebundle forma parte del programa Circulars Accelerator, dirigido por Accenture en colaboración con UpLink, Ecolab, Anglo American y AWS. El programa busca acelerar la transición hacia una economía circular apoyando a empresas que desarrollan soluciones innovadoras para la gestión de residuos y recursos.


