«LionLink» conectará el Reino Unido con un parque eólico marino neerlandés. Un cable submarino transportará hasta 1,8 GW de electricidad entre ambos países. Eso basta para abastecer a dos de las ciudades más grandes del Reino Unido: Birmingham y Manchester. Las interconexiones refuerzan la seguridad energética al reducir la necesidad de importar combustibles fósiles
Esto se ha convertido en una prioridad para Europa desde la invasión rusa de Ucrania, tras la cual Rusia redujo en un 80 % sus suministros de gas natural a Europa. Las interconexiones también ayudan a resolver uno de los mayores desafíos de las energías renovables: la intermitencia.