Los centros de datos representan el 1 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero relacionadas con la energía. En algunos países, esta cifra es mucho mayor. Casi el 20 % del suministro eléctrico de Irlanda es consumido por centros de datos. En todo el mundo, tecnologías como la IA están impulsando aún más la demanda de energía, lo que ejerce una presión adicional sobre las redes eléctricas, que ya se encuentran al límite de su capacidad.