Es la primera ley de «baja menstrual» de Europa. Las personas pueden tomarse hasta 3 días de baja al mes, pagados por el Estado, si sufren cólicos, náuseas, mareos o vómitos. En casos extremos, puede ampliarse hasta 5 días. La baja médica requerirá un justificante médico y no cubrirá a quienes tengan molestias leves. Existen leyes similares en Corea del Sur, Japón, Zambia e Indonesia