Al registrar nuestros movimientos, pueden ayudar a los médicos a identificar quiénes son vulnerables, años antes de que aparezcan síntomas visibles. Científicos de la Universidad de Cardiff analizaron datos de 100.000 usuarios de relojes inteligentes. Durante una sola semana, entre 2013 y 2016, registraron la velocidad de sus movimientos. Mediante IA, el equipo pudo distinguir a quienes desarrollarían Parkinson de quienes no, y detectar signos tempranos hasta 7 años antes.