Las pantallas táctiles son cada vez más comunes: en las máquinas expendedoras de billetes, los restaurantes y los cajeros automáticos. Pero esta tecnología, supuestamente intuitiva, no siempre es accesible. Sin auriculares ni alguien que les ayude, a algunas personas les puede resultar difícil usar las pantallas táctiles. Brushlens también ayuda a quienes tienen temblores o espasmos, ya que evita que hagan selecciones no deseadas.