Su investigación podría ayudar a proteger a los animales en peligro de extinción. El estudio fue dirigido por investigadores de la Universidad de Oxford. Analizaron un conjunto de datos de más de 290 000 fósiles que abarcan los últimos 485 millones de años de la historia de la Tierra. Descubrieron que el factor más determinante de la extinción es la geografía.