Para 2025, el 2 % del combustible ofrecido en los aeropuertos de la UE deberá ser combustible de aviación sostenible (SAF). La proporción aumentará al 6 % en 2030, al 20 % en 2035 y al 70 % en 2050. Hay dos tipos de combustibles de aviación sostenibles: los biocombustibles y los combustibles sintéticos. Los biocombustibles emiten mucho menos carbono que el combustible de aviación habitual. Los combustibles sintéticos se producen a partir de CO2 capturado e hidrógeno, por lo que son neutros en carbono. La UE establece que el 1,2 % del SAF deberá ser sintético en 2030 y el 35 % en 2050. Estas medidas por sí solas podrían reducir en dos tercios las emisiones de la aviación de la UE para 2050